17 de septiembre de 2013

SUPERZELDA, de Tiziana Lo Porto y Daniele Marota

“Nunca he vuelto a ser como aquel periodo tan breve en el que él y yo fuimos la misma persona, en el que el futuro realizado y el pasado anhelante se fundía en un solo momento esplendoroso en que la vida era literalmente un sueño”. Zelda Fitzgerald

Portada "Superzelda" Ed 451 Editores- 2012

Para que un libro merezca la pena tiene que cumplir dos condiciones: el primero, que tenga algo interesante que contar y el segundo, que esté bien contado. En cuanto a la primera, la vida de Zelda ha sido de principio a fin cualquier cosa menos aburrida, y en cuanto a la segunda, las autores Tiziana Lo Porto y Daniele Marota han sabido plasmar esas vivencias de manera original y amena.

Superzelda” es la biografía de Zelda Sayre, famosa por sus excentricidades y por ser la mujer y musa de Francis Scott Fitzgerald. 

Una novela gráfica de suaves tonos, que revisa su vida desde su acomodada infancia, pasando por su precoz adolescencia hasta su trágica muerta a los 48 años. El trabajo de investigación llevado a cabo por Lo Porto y Marota ha puesto de relieve que detrás de esa imagen de “femme fatale” se ocultaba una personalidad compleja, que a la sombra de un marido famoso, pasaría gran parte de su vida, intentando buscar su propia identidad artística. Un delirio de reivindicación que la frustrará. La lectura se ve enriquecida con las opiniones y comentarios de personas ilustres y cercanas que la trataron (Hemingway, Dos Passos…) incluso, en varios momentos de la historia, es la propia Zelda quien, a modo de catarsis, se dirige directamente al lector para explicar y justificar sus propios actos.

Si a alguien le encantaba romper los moldes convencionales y desafiar directamente todo lo socialmente correcto, esa era a Zelda Fitzgerald. ¡Y qué duda cabe! que al ser de origen aristócrata Zelda podía resguardarse en la reputación de su apellido y mantenerse por encima de cualquier censura. Sexi, inteligente, iconoclasta, con clase pero también inmadura, insatisfecha y libre hasta la amoralidad, la figura de Zelda emerge con fuerza en los años 20, convirtiéndose en el arquetipo de la mujer moderna. 
A los 18 años conoce a Francis Scott Fitzgerald. La atracción fue inmediata. Se casan. Zelda se convirtió en la musa de Fitzgerald. Seguramente sin ella, las protagonistas de sus historias no serían como son, ni tampoco sus novelas. 
Admirados hasta la idolatría, Francis y Zelda llevaron una vida social sin cortapisas. Con el acelerador siempre a fondo, dilapidaron dinero y poderío a partes iguales y ni la llegada de la paternidad les sosegaría. 
"Eran tan guapos…" pero el amor de Zelda y Francis fue, probablemente, uno de los más delirantes y autodestructivos de la época. Su relación fue tan apasionada como tormentosa, y los celos, las peleas conyugales y los “affaires” fueron de dominio público.
En 1930, Zelda sufre su primera crisis paranoide. Le diagnosticaron esquizofrenia. Jamás se recuperaría y las alucinaciones auditivas y visuales la acompañarían hasta su muerte.
Como consecuencia, vivió una realidad alterna entre sus estancias en los psiquiátricos y unos períodos de hiperactividad creativa. Poco valorada, se esforzó por superar la fama de su marido. No pudo ser. 
En 1940, Fitzgerald muere alcoholizado, de un infarto. Ella fallecería ocho años más tarde, como la heroína de una novela. Un incendio arrasó el psiquiátrico donde estaba ingresada. Junto a ella murieron abrasadas otras cinco enfermas. En 1975 volverían a estar juntos de nuevo en la misma tumba. 



PD: Bruselas fue fundada en 979 en la Place St- Géry cuando Carlos, duque de Lorena, mandó construir allí un castillo. Hoy es un lugar alegre, lleno de bares. Disfrutando de una cerveza en un bar de este precioso barrio, ha vuelto a mis oídos la música de un fantástico grupo belga de los 80: Vaya con Dios. Me he vuelto a enganchar a "What's a woman"



8 comentarios:

  1. Hay gente que lo tiene facil a lo largo de la vida, y gente que su camino es una encrucijada de elementos de mala suerte...

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    1. El tópico de que “los años 20 fueron tan alegres y estupendos” muestra su auténtico rostro. Los excesos se pagan, siempre ha sido así...Gracias.

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  2. Muy buena reseña, no tenía tan claros algunos de los datos que publicas. La vida de Zelda y Scott tiene mucho en común con "El gran Gabsty", una pareja atrapante, una vida complicada. Un saludo.

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    1. Gracias Mirta. Aunque escueta, (no superan las 200 páginas) las autoras hacen un gran esfuerzo por ceñirse a los hechos e intentan ser lo más justo posible con sus personajes.
      Un abrazo.

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  3. si no recuerdo mal, el bribón de Hemingway la ponía a parir en París era una fiesta: que manipulaba a Fitzgerald, que lo llevó a la ruina emocional y física... de todos modos, ¿quién puede fiarse de Hemingway? Me apunto el libro.

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    1. Así es, la relación Hemingway- Fitzgerarld terminó siendo tan voluble como sus protagonistas. Llegó a deteriorarse tanto que Ernest no fue al funeral de Scott, incluso llegó a decir: "siempre he tenido un estúpido e infantil sentimiento de superioridad ante Scott, como el de un chico duro y resistente que desprecia a otro, más delicado quizá, pero con talento.” Todos ellos, personajes inolvidables.

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  4. La vida de Zelda tiene todos los ingredientes para una novela atrapante, Debe ser muy entretenido el libro de Lo Porto y Marotta. Zelda fue sin duda una mujer que dio mucho de que hablar, me gustaría leer este libro, también me apunto.
    Abrazos mi querida Mary, espero que hayas disfrutado las fiestas.

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    1. Indudablemente fueron una pareja complicada. Representaron una época de excesos y libertades, en la que parecía que todo era posible, hasta que el espejismo se rompió en mil pedazos y su mundo se precipitó irreversiblemente...
      Otro fuerte abrazo.

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