19 de mayo de 2013

AQUEL NO ERA YO, de Sebastián Crespo

"Ser un soldado no es difícil: o te acostumbras o te matan. Lo más duro es conseguir vivir con tus recuerdos y volver a ser tú mismo después de hacer lo que has hecho" (Aquel no era yo)



Del amplio catálogo de fechorías cometidas por el hombre unas de las más aberrantes son sin duda: el tráfico de armas, la esclavitud sexual y la explotación de menores. Los datos son escalofriantes. Se sabe que casi mil millones de armas circulan por el mundo y que unos trescientos mil menores, un tercio de ellos en África, son obligados a usar alguna de estas armas. Son los niños soldados. Carne de cañón reclutados involuntariamente por ejércitos o grupos armados sin escrúpulos, cuyo único objetivo es convertirlos en asesinos despiadados. Amnistía Internacional advierte que gobiernos de al menos diecisiete países siguen practicando este tipo de incomprensible reclutamiento infantil; que estos menores son sometidos a un nomenclátor de horrores indescriptible y que son obligados a intervenir directamente en enfrentamientos bélicos. En el caso de las niñas, el problema es doble. No sólo luchan durante el día y sirven igual que los niños bajo las órdenes de sus comandantes sino que además tienen el rol añadido de convertirse en esclavas sexuales. Un infierno.



"Aquel no era yo" (2012) es un cortometraje dirigida por Esteban Crespo y protagonizado por Alejandra Lorente, Gustavo Salmerón, Babou Cham y Mariano Nguema entre otros, que narra la historia entre un niño africano y  una cooperante española.
En un acto organizado por unas ONG's, Kaney relata su experiencia como niño exsoldado ante un público constreñido y atónito. Su relato corta el aliento. Habla como si estuviese contando la vida de otro o como si no quisiese percatarse de que es la suya la que está diseccionando con palabras entrecortadas. "Aquel no era yo"- comenta. Su introspección nos traslada, en un flashback de casi igual duración a la película, al momento en que conoció a Paula y a su novio. Una época de su vida cuyo epicentro giraba en torno a un puesto fronterizo donde sólo reinaba la crueldad y la irracionalidad. Un auténtico infierno bajo las órdenes de su padre adoptivo, el General del Ejército Rebelde quien le enseñaba los rudimentos de su nuevo trabajo; el de ser niño soldado en África. A partir de ese encuentro las cosas no volverán a ser iguales para ninguno de sus protagonistas y los destinos de Kaney y Paula quedarán trágicamente ligados. 
La trama destila un dramatismo insoslayable y la idea de rodar en flashback le da un efecto inquietante desde el primer momento. El ritmo es como una ametralladora. Va al grano. Crespo nos coloca cara a cara frente al horror y consigue que el espectador pueda hacer un dictamen sobre la situación que se le expone.
Si el argumento está basado en hechos reales o es una adaptación ficticia no tiene importancia. Crespo encuentra la excusa perfecta para denunciar una realidad silenciada centrada en la transgresión de derechos humanos sufrida por miles de niños y a la vez, homenajear la labor desinteresada de todos los cooperantes que arriesgan sus vidas por salvarlos.
¿Sigue alguien teniendo alguna duda del grado de perversión que puede llegar a generar la maldad humana?







Título original: Aquel no era yo/ País: España/ Año: 2012/ Director: Sebastián Crespo/ Guión: Sebastián Crespo/ Intérpretes: Alejandra Lorente, Gustavo Salmerón, Babou Cham, Mariano Nguema, Alito Rodgers, Jose María Chumo, Alex Ferando, Khalil Diop/ Música: Juan de Dios Marfil/ Fotografía: Angel Amorós/ Duración: 25 minutos/ Premios: Goya 2012 al mejor cortometraje de ficción y nominación al Oscar al Mejor cortometraje de ficción.   




6 comentarios:

  1. Impactante, y como dice en el trailer, lo mas duro es volver a ser tu después de hacer lo que haces Realmente una vida dificil, sobre todo para las niñas

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    1. Me pregunto sí es posible volver a ser uno mismo, tras experiencias tan dramáticas como estas. Verbigracia, Primo Levi, tras el Holocausto nazi, se suicidó...

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  2. Impactante, parece la palabra que mejor describe este cortometraje. Necesario que se hagan estas denuncias o que nos muevan el piso y nos pongan frente a la realidad macabra de nuestra acciones más perversas e inhumanas. La frase que da título a la película es muy cierta y profunda. Detrás de cada acción de esta naturaleza no hay un hombre o una mujer sino muchas personas. Saludos

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    1. Gracias María Eugenia eres muy amable. Agradezco tus puntualizaciones. Un abrazo.

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  3. Fuerte pero necesario de recordarlo,de no olvidar que del otro lado no del mundo sino de tu calle se están viviendo estos infiernos...Si para un adulto es imposible su rehabilitación después de una guerra que no decir de un niños,daños,en ocasiones irreversibles.fuerte la temática y real....Me llega demasiado...Gracias mi querida Marybel,tu pluma más fluida y certera que nunca,besos y abrazos....!!! :)

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    1. Triste destino en el que los paises desarrollados tenemos responsabilidades.
      Gracias María.
      Besos!!

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