31 de diciembre de 2013

WAKEFIELD, de Nathaniel Hawthorne

«¿Y quién no ha sentido alguna vez la tentación de huir del encierro de su propia vida, de liberarse del peso de las responsabilidades y de las rutinas? Es como Wakefield, ese maravilloso cuento de Nathaniel Hawthorne del hombre que un día sale de su casa para hacer un corto viaje y ya no vuelve más...» Rosa Montero
Portada de "Wakefield" Nórdicalibros. 
¿Por qué querría una persona dejarlo todo... incluida a su mujer, irse a vivir al otro lado de la calle, ocultarse y como en un reality show, presenciar todo lo que ocurre en su ausencia? 
Y...¿Por qué querría este individuo permanecer oculto durante más de 20 años, y un día regresar cómo sí sólo se hubiese ausentado unas horas? 
Pues bienvenidos a Hawthorneland. 
Principios del siglo XX, Nathaniel Hawthorne, el autor de este relato, lee en el periódico, una extraña historia supuestamente real que le deja fascinado. Transcribo:
"Recuerdo haber leído en algún viejo periódico o en alguna revista antigua una crónica que, relatada como si fuera real, contaba la historia de un hombre, de nombre Wakefield, que decidió marcharse a vivir lejos de su mujer una temporada larga. Contado de manera tan abstracta, (...) quizá represente el ejemplo de fechoría marital más insólito que se conozca.(...) Fingiendo marcharse de viaje, el marido se fue a vivir justo a la calle contigua a su propio domicilio y permaneció allí más de veinte años, sin que ni su mujer ni sus amigos supiesen nada de él, y sin que pueda hallarse asomo de razón a su decisión de autodesterrarse." 
Todos, alguna vez, hemos leído u oído, noticias sibilinas que se escaparon a nuestro raciocinio y, sí bien es cierto que en un primer momento despertaron nuestro interés, no es menos cierto que nuestro sentido común nos aconsejó que las desahuciáramos al instante; simple y llanamente porque intentar descifrar algo ilógico por naturaleza es un disparate mayor. 
Pero Hawthorne, lejos de condenar, esta crónica al ostracismo; la rescató, la meditó e invitó al lector a su reflexión. Como un virtuoso demiurgo de la palabra le hilvanó sus rasgaduras con tanta elegancia e imaginación que la anodina anécdota se convirtió en un relato sin precedentes. No es coincidencia que artistas de la talla de Borges, Cortázar –por citar algunos pocos- hayan confesado su deuda y fascinación a este autor y su obra. Hoy, "Wakefield" pertenece a la casta de los imprescindibles de la Literatura.
Conocedor del comportamiento humano, Hawthorne se adentra por los misteriosos entresijos del alma de Wakefield, y trata de elucidar qué  patrones de conducta o sentimientos le influyeron, para alterar drásticamente la normalidad de su vida.
"Wakefield" es el resultado de la autopsia moral y psicológica de un individuo que jugó a ser su propio espectro. La historia de una locura. 
Las elucubraciones de Hawthorne le describen cómo un hombre egoísta, dueño de un obsesivo narcisismo y de una perversa moralidad que un día decide desaparecer voluntariamente de su universo para convertirse en el "voyeur" de su vida.
Saber y ver, eran sus únicas premisas. Sólo eso. No hay una predisposición al análisis de sus actos y sus efectos, ni a priori ni a posteriori. Para eso está el lector. Tampoco le afecta el dolor infringido a su abnegada esposa, ni le traumatiza el precio que haya que pagar por eliminarse de la sociedad. No hay desazón. Tan esencial como el oxigeno que respira, su motivación no es el qué, el quién, el dónde o el cuándo
Es el cómo: "¿Cómo sería ese mundo sin mí?"...
Las magníficas ilustraciones que acompañan esta edición son obra de Ana Juan, Premio Nacional de Ilustración 2010. Wakefield es visto magistralmente por la ilustradora a través de un omnipresente ojo. Verbigracia, en las farolas o en el candil y que le convierte en un turbador elemento, que a modo de segundo narrador nos guía a través de los dibujos. 


Página de "Wakefield" Nórdicalibros


PD: "No dejes de soñar" single promocional del nuevo albúm de Manuel Carrasco. Una canción que puede inspirar buen ánimo y esperanza, que a fin de cuentas es el mayor anhelo que se puede tener en estos días. ..."Y cuéntame, puedes contar,/ No juzgaré tus pasos./ ¡Escúchame, te escucharé!..."






4 comentarios:


  1. Me has despertado las ganas de leerlo. Saludos Marybel!

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    1. Pues si te gusta me gustará leer tu opinión...
      Saludos!

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  2. Esta editorial está sacando cuentos y relatos muy interesantes, acompañándolos de buenas ilustraciones además. Me anoto este porque una "autopsia" del calibre que describes en tan pocas páginas sólo está al alcance de muy pocos.

    Besos!

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    1. "Wakefield" es un clásico. De vez en cuando no está mal retornar a los clásicos...
      Besos!

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