1 de julio de 2013

IN THE MOOD FOR LOVE (DESEANDO AMAR), de Wong Kar-Wai

"Cuéntame tu secreto, no se lo diré a nadie." In the mood for love

El deseo es la base de la existencia. Es esa emoción indefinible que todos hemos sentido alguna vez y que ha hecho que se escribieran poemas, se pintaran cuadros, se modelaran esculturas o se realizaran películas. Ese enigma insondable tan difícil de entender que nos inclina hacia un objetivo irracional o hacia una necesidad concreta al punto de que más allá del deseo, el deseo mismo consiste, en el deseo de desear.
"¿Cuanto tiempo le toma al deseo enviar la señal correcta y cuánto pasa antes de que llegue la respuesta esperada? Las variables son muchas, lo que es innegable es que todo el proceso empieza con una mirada. Ella abre un camino, una vereda sugestiva que más tarde los amantes caminarán una y otra vez" Laura Esquivel


En el año 2000, Wong Kar Wai escribe, produce y dirige "In the mood for love" (Deseando amar). 
La acción se desarrolla en Hong Kong. Corren los años sesenta, aun la castidad es una cuestión de principios. Un suave suspense sobrevuela la trama. La configura, un entramado de relaciones soterradas en cuya atmósfera pululan intensas emociones. 
La señora Chang, Li-zhen, secretaria en una compañía naviera y el señor Chow, Mo-Wan, periodista se trasladan a vivir junto con sus respectivos cónyuges a dos apartamentos contiguos. Ambos se cruzan y se conocen en un momento crucial de sus vidas. Los dos sufren la ausencia cada vez, más frecuente, de sus respectivos cónyuges y los dos pugnan -sin saberlo- por dar un giro brusco a sus vidas. El pasado los abruma. Todo hay que decirlo, los actores están formidables. Esa soledad será la responsable del acercamiento. Un día, ambos descubrirán que sus respectivos parejas -a los que la cámara jamás enfoca- los están engañando. Entonces una fuerza intensa, irreprimible, taladra su normalidad burguesa y da paso a un bellísimo drama romántico.
Mo-Wan: Le parecerá raro pero quiero preguntarle algo. El bolso que llevaba esta noche, ¿dónde lo compró?
Li-zhen: ¿Por qué lo pregunta?
Mo-Wan: Es tan elegante, quiero comprarle uno a mi mujer.
Li-zhen: Es usted tan bueno con su mujer…
Mo-Wan: No realmente. Mi mujer es muy difícil (…). Pronto será su cumpleaños. No sé qué comprarle (…). ¿Podría usted comprar uno?
Li-zhen: A lo mejor no le gusta que sea exactamente igual.
Mo-Wan: Es cierto, no se me había ocurrido (…). Eso no les gusta a las mujeres.
Li-zhen: Sobre todo si son vecinas.
Mo-Wan: ¿Los hay de otros colores?
Li-zhen: Se lo preguntaré a mi marido.
Mo-Wan: ¿Por qué?
Li-zhen: Me lo compró él en el extranjero. Aquí no los hay (…). El caso es que… (…). Yo también quiero preguntarle algo.
Mo-Wan: ¿El qué?
Li-zhen: ¿Dónde se compró su corbata?
Mo-Wan: No sé de dónde viene. La compró mi mujer.
Li-zhen: ¿De verdad?
Mo-Wan: Me compró ésta en el extranjero. Aquí no las hay.
Li-zhen: ¡Qué coincidencia!
Mo-Wan: Sí.
Li-zhen: El caso es que… mi marido tiene una igual. Dijo que era un regalo de su jefe. Se la pone todos los días.
Mo-Wan: Y mi mujer tiene un bolso igual al de usted.
Li-zhen: Ya lo sé. Lo he visto...

El director es un notable estilista. Conviene contemplarle como una potencia omnisciente, fundadora de un universo alternativo que se rige por sus propias leyes, tan imperfecto como encantador, y que convierte en poesía situaciones corrientes de una manera tan exquisita que, sinceramente, agita algo antiguo e imperioso en el corazón del espectador. 
Se podría considerar a Wong Kar-Wai como una bisagra entre dos siglos: el último abanderado del realismo decimonónico pero matizado con procedimientos modernos, como el manejo del ritmo -acelera o ralentiza según sus caprichos- y por el juego que lleva a cabo con la utilización reiterativas de escenas parecidas. Todo viene servido por una gran precisión formal y por un acabado estético extraordinario. Le gusta colocar la cámara utilizando un estilo indirecto que encierra en sí mismo un rico código de lecturas diversas. 

Establecido el hecho de que el cineasta sabe cómo narrar una historia, es menester decir unas palabras sobre lo que narra. Como todo artista que se precie, Wong Kar-Wai tiene sus caballitos de batalla: el deseo, la necesidad de arriesgarse en pos de una ilusión, el anhelo, la nostalgia, la tristeza, el adulterio, la desdicha. Los sentimientos son su materia prima favorita pero siempre utilizados con sobriedad. 
La historia es una tempestad en un tubo de ensayo. Una historia de infidelidades provocadas por la mediocridad de la rutina matrimonial que no siempre supone una garantía para la felicidad personal. Una historia de amor de gran carga emocional en la que apenas vemos ningún roce físico entre los protagonistas pero que como un río caudaloso arrastra todo a su paso. 
Las relaciones personales son un mundo. Es difícil saber por qué empiezan, cómo se desarrollan, y en su caso cuando finalizan. Pero lo que no cabe duda es que no hay razonamiento que valga contra una pasión. La apreciación global es que existen fuerzas más poderosas e interesantes que la razón y la virtud. Hay un final que conlleva aceptar con sensatez lo inevitable. 


El magistral trabajo de fotografía y su exquisita banda sonora, compuesta por Shigeru Umebayashi, acompañan y ensalzan ese anhelo dotando a la película, de ese brillo de originalidad y belleza que consagran a la obra, si no en maestra, sí en excelente.



PD: Banda sonora de "In the mood for love". Simplemente maravillosa.




Título original: Fa yeung nin wa / País: Hong Kong/ Año: 2000/ Director: Wong Kar-Wai/ Guión: Wong Kar-Wai/ Música: Michael Galasso/ Fotografía: Christopher Doyle, Mark Li Ping-Bing/ Intérpretes: Tony Leung Chiu Wai, Maggie Cheung, Ah Ping, Rebecca Pan, Liu Chum, Siu Ping-Lam, Chin Chi-Ang, Chan Man-Lui, Koo Kam-Wah, Yu Hsien, Chow Po-Chun/ Duración: 95 minutos/ Premios: Festival de Cannes, nominaciones a los Premios BAFTA y Critics' Choice Awards entre otras recomendaciones. 


12 comentarios:

  1. Concuerdo en todo contigo,me encanta la película y los personajes, la trama, la música, es una película, para mi, excelente y de las mejores de la historia.

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  2. Gracias a las dos por dejar vuestras impresiones. Ciertamente es una película con mucho glamour. Excepcional. Saludos.

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  3. Maravillosa película, y mejor aún tu artículo. Encontré en él el ritmo que mantiene el film y los análisis que deduje, pero tambien expresados y esclarecidos que me hizo meditar en puntos que me pasaron desapercibidos al verla. Me gustó también tu enfoque del deseo. Muchas gracias

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  4. Fantástico artículo, que me obliga a revisar la película. Me temo que dejé algunos flecos sueltos...

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  5. Amparo, gracias por dejarte caer por aqui...
    Enrique qué razón tienes en lo de la Bso!!! Sublime!!..

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  6. Es una pelicula maravillosa,con una banda sonora buenisima.

    He disfrutado mucho con este articulo.Muy Bueno.

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    1. Gea comparto tu opinión. La banda sonora es un primor. Gracias por tu participación. Un abrazo

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  7. Como dice Aute en una de sus canciones “Pasaba por aquí, pasaba por aquí” y pasaba por esta entrada y algo en mí se resistía a leer. Me dejo en la ingrata memoria tan solo buen sabor que temía perder ese vago recuerdo. Pero la sorpresa fue mayor porque me regalaste pasajes olvidados como ese diálogo que citas, y a la estética visual y narrativa de la película consigues imprimir una cadencia paralela con tu artículo como el de la banda sonora que acompaña a la misma.

    Disfrute mucho su lectura Marybel, gracias.

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    1. "Ningún teléfono cerca,y no lo pude resistir"...jejeje. Gracias Gonzalo por tu amabilidad. Creo que todos estamos de acuerdo en que su fotografía y banda sonora son espectaculares. Otro abrazo

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  8. No me suena la película, acabo de ver y escuchar la música de la cinta y es hermosa, confío en tu buen gusto y por eso se que el film, como lo mencionas en el post, es una belleza.
    Espero que te recuperes pronto de la gripe, te mando mucho cariño Mary :)

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    1. Gracias por tu puntualización sobre mi "buen gusto" pero ya sabes que en gustos no está nada escrito. Todo es muy subjetivo.
      Deseo te guste. Ya me contarás...
      Besos!!!

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