19 de julio de 2013

LACOMBE LUCIEN, de Louis Malle

“Hay muchos que creen que los hombres son corderos; hay otros que creen que los hombres son lobos.” Erich Fromm,



Sartre decía que hay un acontecimiento notable en nuestra vida, uno solo, que nos salva o nos condena. Ante la adversidad demostramos de qué pasta, en realidad, estamos hechos. Somos libres de elegir. No se nace héroe o cobarde, al héroe siempre le es posible dejar de serlo, como al cobarde superar su condición. Llevamos sobre nuestros hombros el peso del mundo entero, porque somos responsables de él y de nosotros mismos en él. Entonces, ¿Dónde trazar la línea que separa al patriota del traidor? 
Verano de 1940. Diecisiete días tardó Alemania en vencer al ejército francés y hacer desfilar su ejército por los emblemáticos Campos Elíseos. Ante la ocupación germana, el pueblo francés se vio forzado a tomar partido por uno u otro bando. Unos lo hicieron en la resistencia, otros colaboraron con los ocupantes activamente, incluso aquellos que quisieron mantenerse al margen, no pudieron ampararse en la neutralidad. 
Entre los colaboradores activos hubo un caso famoso por la juventud y la pericia del sujeto. Un individuo que sin haber cumplido los dieciocho años había detenido y matado a numerosos miembros de la resistencia.
En 1974 Louis Malle escribe y dirige "Lacombe Lucien", una película sobre este polémico personaje.
Corre 1944. En un pequeño municipio del suroeste de Francia, Lucien (Pierre Blaise) un joven de diecisiete años, trabaja como limpiador en el hospital de la comarca. Un día, aprovechando un permiso del hospital, descubre que su casa ha sido arrendada a nuevos inquilinos, que su madre se ha ido a vivir con el rico terrateniente del lugar y que su padre está prisionero en Alemania. Su mundo luce embadurnado de desastre y Lucien rezuma angustia espiritual. Confuso y cabreado, hace tabla rasa con el pasado y decide alistarse en el maquí -grupo de resistencia francesa- que deniega su solicitud por su inmadurez y por su manifiesto espíritu indisciplinado. La negativa fuerza su marcha hacia el otro bando donde lo espera la Gestapo francesa sin escrúpulos.


La maldad no precisa de profesionales o de personas trastornadas para que se manifieste. Sólo hace falta que el contexto histórico sea favorable para que cualquier ciudadano anónimo, nuestro vecino o nosotros mismos, pasemos de ejemplares ciudadanos a mercenarios del mal sin pestañear. Un policía corrupto, una actriz de poca monta, varios deportistas, un funcionario frustrado y una pandilla de incompetentes cargados de resentimiento serán sus nuevos guías morales. Una clase media venida a menos que contempla el nazismo cómo la herramienta perfecta para ajustar cuentas con el sistema al que culpan de todos sus males.
Lucien se integra rápidamente en la Gestapo francesa. Se convierte en un magnífico cazador de compatriotas. Su nuevo traje le sienta bien. Por primera vez en su vida, se siente una persona importante, respetada y temida. En ese caldero burbujeante, conoce a France, una joven judía de la que se enamora y que dará un giro a su vida. 

Cuando se rodó la cinta, el tema del colaboracionismo durante la ocupación nazi aún era un asunto tabú en la sociedad gala. La película provocó un auténtico tsunami en la época del estreno. Posiblemente fue la primera película en la que el mito de la resistencia del pueblo francés contra la ocupación alemana era mostrado desde una perspectiva mucho más crítica, realista y con menos condescendencia. La visión de Malle, despoja a Francia de esa imagen romántica que históricamente nos ha llegado, de feroces invasores alemanes sobre el sufrido y rebelde pueblo francés. La realidad fue que en la Francia ocupada, sólo, una pequeña minoría se oponía a los alemanes y a la dictadura de los fascistas de la nueva Francia, mientras que una mayoría de la población no quería saber nada o simplemente no decía nada. Ese silencio no se debió al antisemitismo, sino a una mezcla de cobardía, despreocupación moral por quienes eran vislumbrados como extraños y sometimiento servil a la autoridad. 
Lucien tuvo ocasión de elegir. Eligió ser servil. Fue detenido el 12 de octubre de 1944. Juzgado por un tribunal militar de la resistencia fue condenado a muerte y ejecutado.






Título original: Lacombe Lucien/ País: Francia/ Año: 1974/ Director: Louis Malle/ Guión: Louis Malle & Patrick Modiano/ Música: Django Reinhardt/ Fotografía: Tonino Delli Colli/ Intérpretes: Pierre Blaise, Aurore Clément, Thérèse Giehse, Holger Lowenadler, Jean Bousquet,Jean Rougerie, René Bouloc, Jacques Rispal, Stéphane Bouy/ Duración: 140 minutos/ Premios: Nominaciones al Oscar y Globos de oro 1947, y premio BAFTA: Mejor película.




22 comentarios:

  1. Si se escudriña bien, se ve que la sombra del horror sigue ahí, en Francia, en Europa... No sé si puede repetirse a gran escala, pero en pequeño, que es igual de grave, todos los días.

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    1. Si, la serpiente no se ha muerto y sigue incubando sus huevos. Yo, sinceramente, espero que hayamos aprendido la lección, aunque tengo mis dudas. Un saludo Pilar.

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  2. Es una una historia interesante y atractiva,con alta carga de sentimientos encontrados.Si bien,la actitud del joven,manifiesta una gran angustia ,confusion,desasón, malestar y bronca total,nó es lo que esperaba de su vida ni busco los sucesos que lo llebaropn a esa situacíón.Aún así,como empujado a un destino peor,se instala la sombra de la traición;pues,en el preciso momento de darse cuenta de su abrupto cambio,tambien,se dió cuenta para qué se prestaba,y....toda traición...tiene una sola solución...la Parca.

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    1. Interesante. Pero ¿Qué sucede con la moral de los principios?.

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  3. ¡Qué fuerte!, excelente reseña.

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  4. Esa idea de la Francia que lleva la batuta de rebeldía contra la opresión la absorbí de pequeña, con los trapos sucios que sacan Assange o Snowden es difícil o mas bien imposible creer en valores y principios gubernamentales y el servilismo esta a la orden del dia

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    1. El servilismo siempre está al servicio de los intereses geopolíticos sin importar el precio alto que tenga que pagar la población. Somos los desafortunados herederos del siglo XX. Por lo que dices de Wikileaks quizá estemos en vísperas de algo grande. Quiera Dios que me equivoque!!!

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  5. No, no hemos aprendido nada. Indudablemente, en la adversidad emerge lo mejor o lo peor de nosotros mismos y ahí poco importan las enseñanzas porque lo que prevale son los instintos más primarios de nuestra supervivencia.

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    1. Desgraciadamente, no conozco país, por civilizado que sea, que no tenga su minoría de negacionistas, lamentables xenófobos de barrio y demás morralla. Algo habrá en la naturaleza humana que nos conduce a la violencia. ¿Has visto "La ola"?

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  6. Excelente cita Marybel de "El corazón del hombre". Un mejor abstrac, creo así se denominan, hubiera sido imposible aunque las circunstancias fueron las que llevaron (qué otra cosa pudiera ser) al protagonista a pertrecharse con los lobos.

    Una muestra más de que el arte no es meramente contemplativo.

    Excelente reseña, un abrazo.

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  7. Fuerte la temática de la cinta mi querida Marybel,es curioso,a pesar de la diferencia abismal de época,la condición humana sigue dando ese paso...sigue cruzando esa línea tan delgada que lo separa de los valores o ideales para dar un giro a la vida.Así hemos visto grandes líderes,supuestamente idealistas cambiarse al bando contrario...y dices porqué...los sociólogos lo justifican diciendo "Es la condición humana" ....Y claro aún sigue el ciudadano indiferente o quizás temerosos porque hay fuerzas políticas no fáciles de ignorar....Excelente tu reseña mi querida amiga,besitos...!!! :)

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    1. Hola María, pues efectivamente, Malle lanzó una feroz crítica contra el poder. Sin duda, lo mejor de la película es haberse atrevido a presentar una realidad que pocas veces se ha querido aceptar en Francia: y es la resignación con que llos galos aceptaron la ocupación y que un grupo numeroso participaron con los alemanes...
      Besos.

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  8. Apegados al circulo de confort que nos hemos dado, ayer como hoy, es posible ver como una sociedad se desangra y degrada. Magnífica reseña de esta película, de la que nos enseña, visto lo que se ve, que el ser humano es el único ser vivo, capaz de tropezar dos veces sobre la misma piedra. Gracias Marybel

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    1. Sí, la Historia está plagada de ejemplos pero por otra parte y por lo reciente de los hechos (apenas han pasado dos generaciones) espero que la memoria nos recuerde la durísima lección.
      Gracias a ti, Ildefonso.

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  9. Cuando no eres nadie y los propios te cierran las puertas. Cuando no eres nadie y alguien te hace sentir importante. Cuando tu madre elige el camino más fácil y tu padre no está para aconsejarte o mostrarte el otro lado de las cosas. Cuando la mayoría se esconde, cobarde, y colabora con aquellos que llamamos lobos. ¿Cómo piensas que reaccionarías? Cuando te acusan de traidor y tu propia gente hacia lo mismo que tu. Cuando los corderos te fusilan en una venganza que los hace parecer a los lobos. ¿Te animarías a juzgarlo? Un duro tema que para poder hablar de el debemos despojarnos de nuestra historia y nuestro pasado. Yo no viví ni sufrí, ni sufro, nada de todo aquello y no estoy calificado para opinar, apenas si se me ocurren estas reflexiones.

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    1. Tremendo lo que me cuestionas, esto es un tema para debatir horas y horas jeje. No lo sé. Dijo Karl Jaspers que el hombre no se revela a sí mismo y a los demás más que en las situaciones límite. Posiblemente todos tengamos las agallas para dispararle a otro ser humano aunque ahora nos parezca que jamás lo hariamos. Pero Lacombe pudo escoger, simplemente prefirió unirse al bando contrario...
      Gracias por tu aguda reflexión.

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  10. Ese personaje casi borrado para si mismo, a quien de un plumazo le cambiaron el libreto me resulta muy interesante. Lo que narras parece indicar que pasó de un bando a otro sin cuestionar su papel en la historia. ¿Qué pasó con toda la rabia y el resentimiento hacia los invasores?. Abrazos.

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    1. Pues también hubo auténticas barbaridades. La Liberación de París siempre nos había sido presentada como una jornada memorable para el triunfo de la libertad y la democracia. Pero también tuvo su cara oscura: la prepotencia, la impunidad, la extrema agresividad de los vencedores sobre todo hacia los vencidos y mujeres sospechosas de haber tenido trato con oficiales nazis. Resentidos in extremis, no dudaron en llevar a cabo los mismos comportamientos humillantes que emplearon sus verdugos.
      Te dejo un enlace de un corto que no tiene desperdicio:
      http://vimeo.com/11712366
      Puede que no lleguen a la dureza a los que llegaron éstos, pero no deja de revolvérseme el estómago.
      Un abrazo

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  11. Pues mira, ésta me la perdí, quizás porque cuando se estrenó yo era muy pequeña y la verdad es que ni sabía de ella hasta ahora. Además de inspirada en un hecho real, sí que demuestra que el colaboracionismo con los nazis era mucho más frecuente que la resistencia a la ocupación de los mismos. Sin duda que la buscaré, a ver si con el eMule la logro encontrar en alguna web de cinéfilos. De Louis Malle he visto pocas películas, recuerdo "Herida", con Juliette Binoche, "Vania en la calle 42" y "Milou en mayo", pero me parece que no más. Por cierto, hablando de la Binoche, acabo de ver "Nadie quiere la noche", que me arrancó lágrimas con su emotivo final y soy de las que no lloran fácilmente. Comparto muy gustosa tu reseña y ya digo que la voy a intentar conseguir, porque me han quedado muchas ganas de verla. Biquiños, preciosa, y feliz finde festivo, que yo ya me voy a poner la mantilla y la peineta, jeje, y olé!

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    1. Yo tampoco he visto toda su filmografía, pero todo lo que he visto me ha parecido sobresaliente, destacando la íntima y personal "Adiós, muchachos" (Tengo una reseña pendiente sobre este film). Malle fue uno de los primeros directores franceses en tocar el espinoso tema del colaboracionismo francés y en relacionar este tabú histórico. Fue un polemísta formidable, creo por eso me atrae jeje.
      Muchas gracias Mayte, y acuérdate de ver "Adiós, muchachos".
      Un fortísimo abrazo.

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