22 de agosto de 2013

MUERTE DEL INQUISIDOR, de Leonardo Sciascia

"Italia es un lugar en el que se dan muchas historias misteriosas, (...) donde todo acontecimiento encierra una trama secreta cuya naturaleza permanece oculta aunque el hecho de ser un secreto no sea para nada un secreto; donde ninguna historia termina porque su comienzo no deja de ser secreto, pero en donde entre el comienzo y el fin podemos disfrutar de un infinito número de detalles". Italo Calvino

"Muerte del inquisidor" Ed. Tusquets-2011
La inquisición. La Iglesia la inventó para salvar almas humanas, sin embargo, acabó produciendo un sufrimiento humano innenarrable. 
Que el cristianismo la haya podido engendrar, y que, en nombre del Evangelio, se haya podido encarcelar, torturar y ejecutar a miles de individuos, es una de las paradojas más dramáticas de la historia de la humanidad. Los que murieron en las hogueras inquisitoriales o los que simplemente conocieron los calabozos no fueron las únicas víctimas del Santo Oficio: sin ninguna duda, la Inquisición con sus tres siglos de actividad, fue una calamidad que afectó a los pueblos, como los sicilianos o los españoles, en su idiosincrasia y costumbres. 
En el transcurso de cuatro décadas, Leonardo Sciascia escribió un libro por año. "Muerte del Inquisidor" fue publicado por primera vez en 1964 y es una mezcla de ensayo-novela en torno a la intolerancia y en defensa de la razón. Sciascia rescata a un personaje olvidado de la historia de Sicilia: al rebelde fraile Diego de La Matina. En 1657, entre fugas, detenciones y soportar castigos cada vez más severos, La Matina, se rebela en un acto desesperado, y asesina al máximo inquisidor del reino, Juan López de Cisneros. Le rompió la cabeza a golpes de grilletes. Fue un caso único de un inquisidor asesinado por una de sus víctimas. Por supuesto, el indómito fraile fue quemado vivo un año más tarde.
Anteriormente, en 1923, el Giornale di Sicilia publicaba una novela por entregas titulada "Fray Diego La Matina". Su autor, oculto bajo el seudónimo de William Galt, era el profesor Luigi Natoli, experto en la historia de Sicilia e inagotable escritor de novelas históricas. La novela de Natoli era una mezcla de acontecimientos y personajes históricos disparatados, que, en realidad, no tenían más relación entre sí que el hecho de vivir en el periodo que iba de 1641 a 1658. Pero esta historia tuvo un enorme éxito particularmente en Racalmuto de donde era oriundo el protagonista, lo que ayudó a potenciar más su leyenda. En la actualidad, casi todos los habitantes de Racalmuto dan por sentado los hechos de la novela como si fuesen reales.
Con destreza insuperable, Sciascia usa el molde de la novela policial o de misterio para bucear en esa época oscura de terror implantado por el Santo Oficio y echa mano de su erudición para arrojar un poco de luz al caso. No obstante, muchos documentos y actas del proceso se consumieron entre las llamas en 1783. 

"El 7 de agosto de 1649, sedujo a algunos forzados a galeras con sus errores, por lo que compareció de nuevo ante el tribunal, donde abjuró de sus equivocaciones y disparates; en 1650, subió por tercera vez al banco de los acusados, fue condenado y recluido a perpetuidad en una celda..."
Posiblemente nunca se sepa cuáles fueron sus verdaderos delitos heréticos pero el autor llega a la conclusión de que el diácono era un hereje más social que teológico. Su pecado fue plantarle cara a la institución; osar "plantear la necesidad de justicia en una época absolutamente injusta'' y rebelarse contra los impuestos inequitativos. Es sabido que el Santo Oficio con inigualable eficacia, era capaz de convertir a un hombre religioso, que sólo mostraba algún signo de libertad de conciencia en un hombre irreligioso, radicalmente ateo. Dios los perdone.



P.D.: "Lovely On My Hand" es una canción que escribió el cantante Fabrizio Campanelli para la campaña publicitaria (2011) de Calzedonia. Fue grabada en Praga con la colaboración de la Orquesta Sinfónica Nacional Checa Ochestra, dirigida por Enrico Goldoni. La portentosa voz es de Dorotea Mele. 





14 comentarios:

  1. Pienso a menudo en esta época. Muchos de nosotros hubiéramos muerto quemados en las hogueras como herejes, simplemente por ser diferentes y crear o pensar cosas diferentes a la establecida. Como bien dices, cuanto dolor y cuanta muerte. Muy triste y negra época. Saludos y gracias. me encantó

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  2. Cuando las religiones tienen el poder, lo mismo que los cangrejos, no solo no se avanza, sino que se retrocede. Lamentable e invariablemente, ésta siempre lleva consigo torturas, fanatismos dogmáticas, holocaustos o “guerras santas”; todo en nombre de un "único Dios". Es obvio que ninguna doctrina es auténtica si no conduce a la compasión.­ Un abrazo Amparo.

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  3. Ellos usan la biblia como instrumento para sus injusticias, cuando este mismo libro los condena. En realidad la biblia no tiene la culpa de las malinterpretaciones de quienes han abusado de un pode que nunca debieron tener. Aun hoy se ve, no solo entre el "cristianismo" sino, también entre los mulsumanes que tan cegador puede ser el fanatismo. Me gusta que uses al cangrejo como ilustración, es apropiado para representar a las religiones que en lugar de llevar al avance de la humanidad, lo que han logrado es hacernos retroceder.

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    1. Ale demasiado gore!!! me refiero al comentario de que te hubiera gustado ver al inquisidor muerto jejeje. El Santo Oficio marcó la sociedad y vida de toda una Era en España. Otras instituciones religiosas marcaron otras épocas. Sólo permuta. Por lo demás, el fundamentalismo religioso perdurará, nos guste o no. Que nadie se confunda, y la Historia está para confirmarlo, que el racionalismo laico actual, nunca podrá saciar todos nuestros anhelos...!Qué fuerte!
      Un abrazo grandote

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  4. Me ha encantado tu ensayo, además he aprendido algo más sobre esa época tan oscura. Siempre pienso que la Iglesia paso de un nombre a otro, es decir, no hay que olvidar que nace dentro Imperio Romano y sus técnicas persuasivas le sobrevivieron durante siglos. Constantino cambió, no se transformó... ahora, con los escándalos de pedofilia, la lucha del Papa Francisco va por buen camino, pero los daños colaterales a seres inocentes, ya son una marca y un delito que debe ser castigado ¡Suerte para los pedófilos que ya no se usa la hoguera! Saludos

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    1. Así es, no se trata de pedir perdón ni de arrepentimientos, aquí hay mucho degenerado, se trata de cumplir la pena correspondiente al delito cometido de forma reiterada contra los derechos del niño.Lo de pedir perdón parece un estratagema para seguir con la mismas impunidad que hasta ahora.
      Se podrían aducir otros ejemplos pero recuerdo haber leído que cuando Mynarek publicó su libro “Señores y siervos de la Iglesia”, detallando lo que sucedía tras bambalinas y fachadas de decoro y santurronería, la Iglesia interpuso, nada más ni nada menos, que 15 demandas contra él por injurias, y otras tantas requiriendo indemnización económica por los daños ocasionados. De hecho, gracias a estos procesos, se impidió durante décadas la reedición del libro.
      Gracias Luna. Seguimos en lectura.
      Un fuerte abrazo.

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  5. Excelente la presentación del libro de Sciacia, sobre una época oscura en que la Iglesia mostró su peor lado humano.
    Suelo evitar el tema porque soy demasiado crítica con las religiones y sus fanatismos.
    Te felicito, Marybel, da gusto leerte.
    Un abrazo.

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    1. Pues te invito a exponer lo que desees. Te diré que antes creía en Dios, ahora mismo no. Soy la misma, es más, como decía Saramago estoy a salvo de ser intolerante. Los ateos somos las personas más tolerantes del mundo (...).
      Como siempre un placer tus visitas.
      Un fuerte abrazo.

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  6. Yo es que no comulgo con las religiones. Los radicalismos, los fanatismos... interpretaciones de escrituras un tanto sui generis. Todas ellas coartan las libertades. Un invento del hombre para controlar la humanidad, si es que queda un ápice de eso en los seres humanos.
    Un abrazo, Marybel.

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    1. Reitero lo dicho a Mirella. Tampoco entro por el aro, pero el libro recoge muy bien el contexto histórico.
      Gracias Mabel. Espero estés bien.
      Un abrazo.

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  7. La inquisición también fue un instrumento para revanchas políticas y disputas por el poder. De los registros que la iglesia desearía desparecer de su historia a conveniencia y de los que no muestra arrepentimiento sincero ni autocrítica severa al respecto.
    Juan Pablo II, si no recuerdo mal se disculpo; pero se requiere algo más que unas disculpas del jefe político del Vaticano por las atrocidades que cometieron durante tantos años.

    Excelente reseña Marybel.

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    1. Lo diré más claramente, ésta es la secta de los cínicos y de los degenerados, además de delincuentes consentidos. Y lo mas grave es la red de influencia y complicidad de toda la jerarquia de la " Santa Madre Iglesia " en todos estos casos deleznables durante tantos siglos. No se entiende tanto silencio si no fuera por la connivencia de los demas poderes...no crees?
      Gracias Gonza, siempre es tu placer tu visita.
      Un abrazo.

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  8. Maravillosa reseña,Marybel.
    Un abrazo y un beso.
    Marilis.

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