26 de agosto de 2013

SIETE MINUTOS EN EL GUETO DE VARSOVIA, de Johan Oettinger

"No puedo tolerar el hecho de que un hombre no deba ser juzgado por lo que es sino por el grupo al que pertenece." Primo Levi.

"Seven minutes in the warsaw ghetto" título original, es una animación en stop-motion escrita por Richard Raskin y dirigida por  el cineasta danés Johan Oettinger. Basada en hechos reales, saltó a la palestra internacional cuando en 2012 ganó el Premio Mención Especial de Animación en el prestigioso Festival Internacional de Annecy. No apta para niños


1942. Annus terribilis en los anales de Historia de la Humanidad. Richard Raskin no juega a despistar. Como su título indica, este cortometraje narra siete minutos terribles en la vida de un niño judío. Su nombre es Samek y tiene ocho años. Vive con su madre en el tristemente conocido Gueto de Varsovia, víctimas de la discriminación nazi. A pesar de las circunstancias el espíritu de la niñez siempre triunfa y Samek se comporta como tal. Un día jugando, ve una zanahoria a través de una hendidura de la pared. Atraído por la hortaliza intentará alcanzar el precioso hallazgo con la ayuda de un rudimentario alambre. Mala idea. Su impericia e inocencia le delatarán. Fuera de la muralla dos soldados de la S.S. hacen guardia. Uno acaba de fumar y justo cuando apaga el cigarrillo observa un cable...


Exceptuando la zanahoria, todos los personajes y el escenario de la trama están impregnados de tonos grises que no son capaces de amortiguar la dura realidad del Holocausto. Puede que la historia cojee un poco en el guión, no obstante el sepulcral silencio y la abrumadora sensación de amenaza es tan omnipresente que golpea directamente en el estómago. Los últimos momentos de la película son deliberadamente despiadados. 

Pero salvando este punto, merece la pena, porque es una preciosidad en cuanto a diseño visual, llena de detalles minuciosos y con un trabajo artístico impecable. La palidez aporcelanada y agrietada de los rostros son muestra del sufrimiento y de las vejaciones a los que fueron sometidos. Los ojos de las marionetas son reales. Son registros humanos, que mediante innovadoras técnicas de animación se fusionaron extraordinariamente con el stop motion y dotaron a los personajes de una gran expresividad y de esa extraña pero profunda mirada que no pasa desapercibida.



PD: En esta página tenéis algunas secuencias con mayor calidad de resolución, así como el making-of e información gráfica de la película.



5 comentarios:

  1. Siempre lamento que lleguen tan pocas producciones de cine animado europeo a la Argentina, en un tiempo tuvimos un programa los sábados después de la medianoche que les dedicaba un espacio por televisión pero difícilmente se vean en cine.

    Un abrazo.

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  2. ¿Dónde has podido verla? Tiene una pinta excelente.

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  3. Javier aquí en España nos sucede lo mismo. La verdad es que a nuestras pantallas llega una insignificante porción de cine del que se produce pero con internet eso cambió,(aunque sigue siendo complicado).
    Enrique yo la encontré en un servidor público pero cómo suele suceder se retiró por eso sólo pude dejar el enlace de la página web de la animación. Creo que también se podía ver en la web de Canal Plus aunque se requiere registro. Es una delicia.
    Gracias a todos por vuestros comentarios. Saludos.

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    1. Gracias. Sinceramente, no lo entiendo. Si no fuera por su distribución gratuita a través de los diversos servidores de vídeo, este tipo de películas serían inaccesibles al, no digamos ya al gran público, sino incluso al minoritario. A la vista está que, salvo ocasionales preámbulos a películas de gran difusión (como Pixar), la distribución no comercial es el único remedio que les queda a estos animadores para dar el salto a proyectos de mayor envergadura.

      En fin, estaré al loro.

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