18 de febrero de 2014

TODAS LAS MUJERES, de René Albert Guy de Maupassant

"¿Quién puede preveer si mis historias sobrevivirán? ¿Quién puede saberlo? Hoy te consideran un gran hombre y la próxima generación te tira al mar. La gloria es cuestión de suerte, una jugada a los dados, mientras el amor es una sensación nueva arrancada a la nada" Guy de Maupassant

Portada "Todas las mujeres" Ed. Siruela - 2011
Sabido es que Guy de Maupassant fue un loco. ¿Hace falta recordar que el maestro de "la palabra justa" es una de las cimas de la literatura francesa? ¿O que su influencia ha sido profunda y decisiva?
De la mano de Flaubert, amigo de su madre -según las malas lenguas su padre biológico-, se movió por los cenáculos literarios parisinos más notorios del momento. En 1880, el grupo Medán, liderado por Emile Zola, organizó una velada para deliberar sobre la guerra franco prusiana, que tanta náusea había producido al truncarse la ansiada gloria en fulminante derrota. Guy de Maupassant, que aún no había publicado nada especial, fue el último en leer su trabajo. Su relato "Bola de sebo" deslumbró a los presentes. Flaubert escribiría: "El cuento de mi discípulo es una obra maestra, insisto en la palabra: una obra maestra de composición, de comicidad y de observación". Se le abrieron las puertas de los más influyentes periódicos. El joven normando despuntaba con fuerza y empezaba a transformarse en un narrador popular en Francia y en uno de los maestros del género. 
Su carrera literaria sólo duró diez años, los que separan la fecha de publicación de su primera cuento "Bola de sebo"(1880) de la última "La belleza inútil" (1890), justo antes de que su vulnerable raciocinio fuera fagocitado por la locura. En tan corto período condensó una ingente producción literaria. Sus cuentos de terror han sido comparados con los de Edgar Allan Poe. 

Este volumen incluye "Bola de sebo" y otros setenta y dos cuentos. La prosa maupassantiana es transparente, elegante; tan bien adjetivada como exagerada; depende del momento. Su mundo narrativo está teñido de delirio, obsesiones, especímenes raros y muerte. También la mujer es una figura importante. Guy de Maupassant fue un misógino y, como tal, buscó plasmar lo que él consideraba la abominable conducta del género femenino. En ese afán, creó criaturas inolvidables. Personajes libres, contestarios, independientes, que consciente de las desigualdades osaron saltarse las normas de sumisión y castidad que la Belle Epoque les había impuesto. Personajes femeninos que preconizaban la nueva mujer del siglo XX, aun a pesar de su autor.
Y habiendo conseguido ya odiar a una mitad de la Humanidad, fácil sería menospreciar la otra mitad. Un profundo pesimismo y una mórbida obsesión por mostrar al ser humano como una criatura abandonada a su suerte por un Dios adverso, subyacen en sus textos.
Hay piezas magistrales. Hay una madame que acude a la comunión de su sobrina acompañada por sus cocottesHay un relato de traición y mentiras y una curiosa historia donde se nos muestra que la realidad no es más que una ilusión y las personas que mejor conocemos ocultan una verdad inimaginable. Incesto. Infanticidio. Sexo maduro. También hay relatos lúgubres y premonitorios con respeto al desenlace del propio Maupassant. Enfermo de sífilis y víctima de una creciente locura -tras dos intentos fallidos de suicidio- muere en un psiquiátrico a los 42 años.
Por supuesto, imprescindible.


PD:  "Simply Falling" de Iyeoka. Una voz a tener en cuenta.



2 comentarios:

  1. Esto es, que sus criaturas abominables somos las mujeres de hoy en día... Curioso, jajaja. Tomo nota; este autor es un desconocido para mí pero, si lo comparas a Poe, ya me ganas.
    Besos,

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    1. Una narración que impresiona, cierto. Y un autor que a pesar de su relevancia en el mundo de la literatura, tendría que ser más recordado.
      Un abrazo

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