12 de diciembre de 2013

CONFESSIONS, de Tetsuya Nakashima

"¿De verdad cree que la vida tiene valor?(...) Nadie me enseño que matar a la gente estuviese mal" (Confessions)



El cine japonés, o mejor dicho la industria cinematográfica asiática, se propuso, a principios de este siglo, abrir una vía intermedia entre el cine comercial y el cine artístico. Ese gusto por estas nuevas formas fílmicas, prendió en el japonés Tetsuya Nakashima que con "Confessions" (2010), produjo lo que posiblemente sea su obra más atrevida y emblemática. Basada en una novela de Kanae Minato, el director nos regala una interpretación retorcida y absolutamente turbadora de la delincuencia juvenil. A priori, el cliché tendría que ser estrictamente censurado por la crítica, pero de pronto uno tropieza con gemas como ésta y trastabillean los prejuicios. Aquí los estereotipos se van encadenando como si de cuentas se tratase.

Llegan las vacaciones. Es el último día de clase. Indisciplinados y bulliciosos alumnos de trece años rebullen y bromean mientras la señorita Miroguchi (Takako Matsu) les hace una confesión sorprendente. De repente, la apelación a lo imprevisto; el discurso se tuerce de manera tan extraña como irrevocable. Todos enmudecen ante el sobrecogedor soliloquio de la profesora quien explica que sabe que la muerte de su hija, ahogada en la piscina del centro escolar, no fue accidental sino que fue asesinada con premeditación por dos de los alumnos presentes. La algarabía da paso a rostros desencajados. A partir de ese momento se inicia una imparable cadena de confesiones que sólo la venganza -el placer de los dioses, según los antiguos griegos- saciará a través terribles crímenes. Realismo mágico en versión oriental, con ese anhelo por matarse tan propio de los japoneses, vagando por la trama como los fantasmas en una casa embrujada. La vendetta, obviamente, será terrible. 


El perspectivismo es otro de los agrados del largometraje. Un mismo suceso se narra desde la perspectiva de distintos personajes. Impactantes monólogos, muchos de ellos en off, van destapando el costado sórdido de sus jóvenes protagonistas. Escenas llenas de slow motion, fruto de una cámara que no da tregua, captura intencionadamente detalles, gestos, rostros, acciones y paisajes.
Participan, además, otras fascinantes subhistorias coloreando la corriente principal. "Confessions" evidencia la realidad legal y la necesidad de reformar la situación jurisdiccional (Ley del menor) en Japón. La Ley protege a los menores que delinquen, pero no a los que son víctimas de los menores ¿Nadie es responsable de los crímenes hasta que no cumple 14 años, con independencia de la madurez de cada uno? La cuestión no es exclusiva de los nipones y la respuesta nos implica a todos por igual. Y ¿Qué se puede hacer fuera del ámbito del derecho penal cuando un menor de 14 años comete un delito? A la señorita Miroguchi poco le importan los preceptos legales ni los motivos que impulsaron a sus ejecutores y decide tomarse la justicia por su cuenta. La venganza obsesiva es aquí una virtud semejante al coraje. 
Con el dedo en la llaga, la trama se convierte en átomos centelleantes: violencia social, desestructuración familiar, castigos físicos a los que son sometidos los chavales y falta de expectativas son inspeccionados con inusitada frialdad. Sin eufemismos.

Será su nihilismo, será su idiosincrasia, será el buen uso de los procedimientos formales y la ausencia casi total de gore -tan demandado en el cine japonés- será la justeza de los conceptos o incluso la conmovedora urgencia del director por advertirnos de algo importante. Sea por lo que fuere, esta obra es un producto de inusual riqueza. Su gusto por la hipérbole llega al colapso en un clímax final donde despilfarra malsana belleza. Aquí, todo el efectismo de Nakashima rueda aceitado. El terror irrumpe en lo cotidiano entre cielos nublados y proféticas sombras; una puesta en escena de elegancia brutal acompañada de una cuidada fotografía. Sus personajes, siempre al borde del abismo, tienen profundidad psicológica; las relaciones entre ellos son intensas. Ángeles aterradores. Son la causa, el medio y la consecuencia de todo. Soberbias las actuaciones de Nishii Yukito (Shuya) y de Fujiwara Kaoru (Naoki) que verdaderamente consiguen que el espectador se estremezca.
De nada sirve hacer conjeturas ni imaginarse por dónde va a salir la trama. La proliferación de violencia nos golpea en el rostro como una bandada de murciélagos al anochecer. Nakashima transmite la certeza que nada puede ser peor que la especie humana y que el mayor de los suplicios es lo inefable. Pero ese pesimismo es excitante. 



Título original: Kokuhaku (Confessions)/ País: Japón / Año: 2010/ Director: Tetsuya Nakashima/ Guión: Tetsuya Nakashima (Novela: Kanae Minato)/ Intérpretes: Takako Matsu, Masaki Okada, Yoshino Kimura, Yukito Nishii, Kaoru Fujiwara,Makiya Yamaguchi, Soichiro Suzuki, Kinuwo Yamada, Ai Hashimoto/ Música: Toyohiko Kanebashi, Boris, Radiohead/ Fotografía: Shoichi Ato, Atsushi Ozawa/ Duración:106 minutos/ Premios: Nominaciones (Mejor película, director, guión y montaje) a la Academia japonesa. Festival de Sitges: Sección oficial largometrajes a concurso

18 comentarios:

  1. Me dan ganas de verla, uno encuentra joyas en el cine asiático, ésta debe ser una de ellas. En una lista de las 100 mejores películas asiáticas, Confesiones está en el puesto 38. La buscaré uno de estos días, No se si viste Old boy, es mi favorita del cine asiático, es la número 1 en el ranking. Abrazos

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  2. Gracias Ale, tu recomendación también es excelente. Un abrazo.

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  3. No la he visto, pero si tú la recomiendas, me pongo a ello. Un besazo

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  4. "Nakashima transmite la certeza que nada puede ser peor que la especie humana", vaya frase para cerrar tu reseña. Es contundente y muy acertada, incita a buscar la peli y sentarse a verla.

    Excelente Marybel, saludos.

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  5. Doll y Gonzalo buscadla y me contáis. Un fuerte abrazo a los dos.

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  6. Tiene muy buena pinta, la buscaré. Me recuerda un poco a Battle Royal (quizás por el tema estudiantes...) también japonesa. Hace tiempo fui muy seguidora del cine japonés (ahora estoy un poco desconectada) sobre todo de Takeshi Kitano. Soy muy fan de alguna de sus películas. Saludos!

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  7. Indiganda nada que ver con "Battle Royal", excelente película también, pero con la que sólo tiene en común que hay adolescentes y un instituto de por medio. En "Battle Royal" es un thriller con gore donde a los alumnos se les aísla en una isla y se les obliga jugar a un juego macabro, "Confessions" es puro suspense psicológico (apenas un minuto de sangre en todo el metraje) y aprovecha la historia como un pretexto para reflexionar sobre la impunidad legal de los menores frente a determinados crímenes, en este caso el asesinato.
    Espero que te guste.
    Un abrazo

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  8. Hola Mary, paso por tu blog para desearte Feliz navidad,que los tiempos sean un poquito mas benévolos, y que sigamos fortaleciendo nuestra amistad, Abrazos fraternos

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    1. Igualmente Ale. En mi tierra, Galicia, decimos: Bo Nadal!!
      Un fuerte abrazo

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  9. La recuerdo, la vi hace un tiempito. El cine japonés es muy particular. Siempre me pareció que los actores japones tienden a sobreactuar. Pero, esta peli me pareció muy buena..buenas actuaciones y en este caso la fotografía y la trama eran excelentes. Un abrazo Marybel. Un gusto leerte!! :))

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    1. A mí me gustó, tanto por el ritmo agobiante como por esa atmósfera fría y oscura que tan bien recrea Tetsuya. Desde luego, es una película para ver.
      Gracias por comentar Sole.
      Un fuerte abrazo

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  10. http://www.peliculasnuevasonline.com/stuff/pelicula_online/confessions/1-1-0-635 con subtítulos en español

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  11. Por lo que he visto y leido, la generación actual de jóvenes japoneses está todavía peor de lo que describen en esta película. ¿Has visto El Mundo De Kanako"?.

    Un saludo.

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    1. Esta película es impresionante. Te invito a verla y comentarla. Y no, no he visto "El mundo de Kanako" pero la buscaré.
      Un abrazo y gracias mil

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  12. La he visto hace un par de años o así y la verdad es que es impactante, además de que presenta la trama de un modo nada convencional. Me gustó mucho, aunque no sea una película precisamente agradable, pero sí que invita a la reflexión. Y respecto a la ley del menor, aquí no estamos muy alejados de la nipona, no sé si la habrán cambiado últimamente, pero hasta hace poco si tenías 17 años y 9 meses podías matar a cualquiera como si nada. Por desgracia, ni siquiera los niños son angelitos, el mal nos late dentro ya desde muy jóvenes, por eso somos la especie que somos.
    Comparto muy gustosa, mi querida Marybel y te dejo muuuchoooos besos y mis mejores deseos para el finde o lo que queda de él, jeje.

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    1. El tema, desde luego, es muy polémico. Recuerdo el caso del chaval que se llevó una ballesta a su instituto y mató a su profesor, tenía tan sólo 13 o 14 años. Y a esa edad no hay responsabilidad penal. RESPONSABILIDAD PENAL, tremenda expresión!! Se me eriza el vello. ¿Cómo soluciona nuestra sociedad estos casos?
      Por supuesto, un placer que compartas el mismo criterio por este tipo de películas.
      Gracias por enriquecer el blog con tus aportaciones.
      Un fortísimo abrazo.

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  13. No la he visto, confieso que no veo demasiado cine, pero según nos la describes creo que sería interesante verla, tiene su parte enriquecedora...
    Feliz fin de semana. Un gran abrazo amiga!!!

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    1. Muchas gracias Servilio. El argumento es cautivante y la técnica rompe con el formato convencional al que estamos acostumbrados. Es distinto.
      Feliz domingo a ti también. Otro abrazo :))

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