6 de diciembre de 2013

EL AMANTE, de Marguerite Duras

“Ni los tratamientos de belleza ni el precio de los potingues, ni la rareza o el precio de los atavíos. Sé que el problema está en otra parte. No sé dónde. Sólo sé que no está donde las mujeres creen” (El amante)

Portada "El amante" Ed. Tusquets -2010
No es fácil adentrarse en una vida como la de Marguerite Duras tan regida, por la idea de destino y el sentimiento de pérdida. Escritora, guionista y directora de cine, Marguerite tomó la decisión, ya desde joven, de navegar a contracorriente y al mismo tiempo se prometió una cierta desnudez, un cierto despojamiento moral y emocional que la incitaría a escribir novelas como ésta. Una escritora que cosechó muchos éxitos y que llegó al final de sus días perseguida por la sombra de un alcoholismo crónico que marcaría todas las facetas de su vida. Seguramente, éste es un libro que se debía a sí misma. El lujo de haber llevado una vida poco normal merecía ser contado
La historia de mi vida no existe. Eso no existe. Nunca hay centro. Ni camino, ni línea. Hay vastos pasajes donde se insinúa que alguien hubo, no es cierto, no hubo nadie. Ya he escrito, más o menos, la historia de una reducida parte de mi juventud, en fin, quiero decir que la he dejado entrever, me refiero precisamente a ésta, la de la travesía del río. Con anterioridad, he hablado de los períodos claros, de los que estaban clarificados. Aquí hablo de los períodos ocultos de esa misma juventud, de ciertos ocultamientos a los que he sometido ciertos hechos, ciertos sentimientos, ciertos sucesos. Empecé a escribir en un medio que predisponía exageradamente al pudor. Escribir para ellos aún era un acto moral. Escribir, ahora, se diría que la mayor parte de las veces ya no es nada.
La acción se desarrolla en Indochina -la autora nació y vivió hasta los dieciocho años en Saigón- lugar que influyó de manera notable tanto en su obra como en su vida. Conforma el núcleo incandescente, una desinhibida Marguerite de quince años que, perdida en el exilio que comparte en la colonia francesa con su madre, se deja arrastrar por un deseo fulgurante que despierta en su interior un hombre, doce años mayor, y que se enamora de ella. Un escándalo. Ella, pobre y blanca; él, rico y chino. Una relación inadmisible para la burguesía francesa. Para ella fue su primera experiencia amorosa pero también su primer amor imposible. Los amores imposibles serían una constante en la vida de la escritora. El exotismo y unas vetas de profunda reflexión invaden la trama de la primera a la última página. Y está la desilusión, toda la desilusión de un mundo que castiga, aun cuando uno no acepta sus promesas.
«Muy pronto en mi vida fue demasiado tarde. A los dieciocho años ya era demasiado tarde. Entre los dieciocho y los veinticinco años mi rostro emprendió un camino imprevisto. A los dieciocho años envejecí (…). Ese envejecimiento fue brutal (…). Tengo un rostro lacerado por arrugas secas, la piel resquebrajada. No se ha deshecho como algunos rostros de rasgos finos, ha conservado los mismos contornos, pero la materia está destruida. Tengo un rostro destruido. Diré más, tengo quince años y medio (…). Tengo quince años y medio, en este país las estaciones no existen, vivimos en una estación única, cálida, monótona, nos hallamos en la larga zona cálida de la tierra, no hay primavera, no hay renovación»
La áspera relación con su madre es otra de las claves de la novela. Duras aborda una obra donde la protagonista denuncia una demanda, a través de un monólogo ininterrumpido que crece hasta desbocarse. Un exorcismo de demonios familiares, resentidos rejonazos que desatarán -sin trascendentalismo ni florilegios estilísticos- un mezquino juego de rencores y miserias familiares. Se nota que usa materiales derivados de experiencias de primera mano. Secretos incómodos, apoyados en maravillosos fragmentos de introspección, de una familia devastada por la ruina económica y moral, y cuyos miembros son incapaces de evitar el fracaso excepto por la muerte. Su hermano mayor, drogadicto, fue sin duda, un personaje inexcusable en su vida y el desamor maternal marcó toda su existencia y la convirtió en un personaje controvertido. Una relación destructiva, dominada por la incomunicación y la incomprensión maternal, a la que responsabiliza de todos los sucesos que ocurrieron en su vida, incluido ese a mante que con quince años y medio tuvo en Indochina. Los personajes entran y salen como en una obra de teatro y muestran a flor de piel sus virtudes y defectos. Condenados a relacionarse, pasan de la indiferencia al compromiso pero son incapaces de amar. Desperdician el mejor regalo que nos hace la vida.
“Años después de la guerra, después de las bodas, de los hijos, de los divorcios, de los libros, llegó a París con su mujer. El le telefoneó. Soy yo. Ella le reconoció por la voz. El dijo: sólo quería oír tu voz. Ella dijo: soy yo, buenos días. Estaba intimidado, tenía miedo, como antes. Su voz, de repente, temblaba. Y con el temblor, de repente, ella reconoció el acento de China. Sabía que había empezado a escribir libros. Lo supo por la madre a quien volvió a ver en Saigón. Y también por el hermano menor, que había estado triste por ella. Y después ya no supo qué decirle. Y después se lo dijo. Le dijo que era como antes, que todavía la amaba, que nunca podría dejar de amarla, que la amaría hasta la muerte.”
Técnicamente, el libro refulge por los recursos estéticos que la autora pone en juego. Su escritura tiende a ser un tejido sin fisuras, claro y contundente, sin demasiados rodeos, estructurada en bloques con párrafos breves que fluyen sin esfuerzo. Maneja la frase corta como un estilete. Los contactos físicos y la esencia de esas horas en la habitación de deshonra -así la llama la autora- están transcritos con un lenguaje selecto, sensual y preciso. Una prosa exquisita que se demora en descripciones obsesivas y recuerdos espesos al compás de un péndulo que viene y va. El anhelo sexual transita por cauces no menos confusos e inquietantes. ¿Realidad o ficción? es difícil discernir lo narrado de lo vivido.

"El amante" tiene todo lo que la Gran Novela puede ofrecer al lector. No se me ocurre un elogio mejor.
Recibió en 1984 el prestigioso premio Goncourt y fue llevada al cine por el director Jaen Jacques Annoud en 1991.



PD: "Le méteque" de George Moustaki, sin duda, la canción más popular del cantante, quién reflexiona sobre la condición del emigrante en tierra extraña. Alejado de las leyes del mercado discográfico, siempre se mantuvo fiel a su estilo.




22 comentarios:

  1. Fantástica presentación de esta fabulosa novela. Es tan importante la figura de la madre en toda la vida de una persona... Una piensa que cuando tiene veinte ya lo superó todo y rompió el cordón. Y cuando llegan los cuarenta te das cuenta que casi todo lo que eres y no eres, tiene su explicación en la madre que tuvimos y en sus ausencias.
    La canción que pusiste para cerrar es un broche perfecto. Le métèque es una de mis canciones favoritas.
    Saludos.

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    1. Pues así es Ayla, somos el resultado de nuestra educación. Creo que no me equivoco si digo que "El amante" es cómo un testamento emocional. Marguerite escribió esta novela con 70 años.
      Un fuerte abrazo.

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  2. Disfrute mucho la novela, disfrute mucho la película y he disfrutado mucho tu reseña Marybel. Como ya es costumbre en tu pluma, una atenta invitación que gustoso uno acepta.

    Saludos y un abrazo desde mi México.

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    1. Hola Gonzalo. Pues yo lo leí hace un par de meses y me abrumó. Tan simple pero tan complejo a la vez. Es un libro muy especial que sólo puede ser escrito por alguien que haya vivido todo lo narrado.
      Gracias Gonza.
      Un abrazo desde España.

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  3. Me leí esta novela con 18 o 20 años después de ver la película y tengo un recuerdo muy especial porque me había impresionado bastante. Aunque no sé por qué creo que no la volvería a releer , tengo la impresión de que ahora igual no me gustaría tanto. Mejor quedarme con el buen recuerdo.

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    1. Hace poco comenté lo mismo que tú me escribes. También fui una adolescente devoradora de libros, y posiblemente algunos los leí sin tener la experiencia de vida que requerían, pero tampoco quiero volver a ellos, por no modificar su recuerdo y perderlos para siempre.
      Gracias por tu visita. Un fuerte abrazo

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  4. Hola mi querida Mary, voy a buscar este libro, tu reseña y los comentarios me han impulsado. Espero algún día llegar a ser una buena escritora y que hagas una reseña de mi libro, tan bonita como las que leo siempre que acudo a tu blog, un abrazo fraternal

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    1. Indiganta me hizo pensar en algo de mi infancia...recuerdo cómo me gustaba una versión audio que escuchaba una y mil veces en disco de vinilo del cuento de Perrault "Barba Azul". ¿Lo conoces? Me fascinaba por lo terrorífico que era...jejeje
      ...Qué si Ale, tú escribe tu libro, yo lo leeré y te lo reseñaré con mucho gusto jajajaja
      Un abrazo muy fuerte.

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  5. Lo leí hace años pero todavía guardo un grato recuerdo y eso es difícil en mi, que ya apenas recuerdo nada. Un placer leer tus reseñas Marybel.
    Un besazo.

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    1. Gracias a ti Mabel, por tu tiempo, paciencia y participación. Un fuerte abrazo

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  6. Sin desperdicio Marybel,atrapante.saludos

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  7. Muy buena reseña, como es habitual, Marybel, de una mujer cuya biografía conozco pero de la que desconozco su obra literaria. Tomo nota que Grandes Novelas como tú dices no se pueden dejar escapar...
    Un abrazo,

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    1. Muchas gracias Carmen. Un gran placer tus visitas. Un abrazo.

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  8. Una excelente novela que leí hace tiempo pero que recuerdo todavía. Me incitaste a releerlo! Un abrazo =)

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    1. Merece la pena leerlo. Gracias Sole.
      Un fuerte abrazo

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  9. M.D. hace una segunda versión de esta novela en "El amante de la China del norte". Allí utiliza recursos del guión de cine y breves descripciones líricas del paisaje y de los personajes tiñen la novela de un ambiente profundamente lírico. Tengo entendido que la re-elaboración de la obra tuvo que ver con la desconformidad de la escritora con la versión de J.J. Anoud.

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    1. Sí, Duras no aceptó la visión del cineasta, pero las disputas y tensiones que sostuvieron le dieron el impulso para reescribir la historia de su adolescencia.
      Muchas gracias por tu aportación.
      Un saludo

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  10. Pues da la casualidad que es uno de mis libros favoritos y también pude ver la película que sobre él se realizó tiempo más tarde de su lectura, que aunque no me gustó tanto como el libro, hizo que me enamorase de Tony Leung (amor que aún perdura, jeje) y reconozco que es una gran película también. Sólo leer esta reseña tuya y al recordar hasta me he vuelto a emocionar. Comparto muy gustosa, mi niña. Besos y feliz semanita :-))

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    1. Esta novela fue muy especial para mí. Prefiero el libro pero igualmente su versión cinematográfica me resulta atractiva.
      Siempre tan amable con mis comentarios.
      Muchísimas gracias.
      Un abrazo enorme Mayte!!

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  11. Me gustan mucho tus reseñas, en especial esta. Lei esta novela hace ya bastante tiempo y me gustó el estilo directo de frases cortas y sin rodeos. El tema, por supuesto, me he inclinado siempre por estas figuras femeninas contestatarias y"subversivas" Es cierto, su vida y obra están tan ligadas que es difícil diferenciar úé es fición y qué autobiografía. Gracias, es un placer leer tus post. Saludos cariñosos.

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    1. Gracias MariaÉ :)). Sostengo que las reseñas son como los hijos, algunos te salen buenos otros malos jejeje. A mí también el personaje de Duras (mujer) me atrae mucho.
      Otro abrazo cariñoso y me alegro que te gustara esta entrada.

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