9 de febrero de 2014

LA CASA DE MATRIONA, de Alexander Solzhenitsyn

"La línea que separa el bien del mal no pasa entre Estados, ni entre clases, ni entre partidos políticos sino que atraviesa cada corazón humano". Alexander Solzhenitsyn


"La casa de Matriona" Ed. Tusquets- 2011 - 193 pág.
Todo pasado es espectral. Recordar es olvidar. Eso decía Freud. 
Existen infinidad de maneras de exteriorizar las fisuras del alma. Sí bien, esos recuerdos pueden volverse contra nuestro propio cuerpo o dignidad, o incluso amenazar nuestra lucidez no es menos cierto que pueden convertirse en un motivo de introspección personal y de búsqueda a todos los niveles, para encontrar respuestas y conocimiento. Algunos recuerdos provocan hendiduras de díficil reparación. Solzhenitsyn lo sabe. Una luz aguda le impidió olvidar la infamia del régimen soviético y hundió sus raíces en la más somático. Formó parte de los campos de la muerte y fue testigo de lo peor que es capaz el ser humano. Su capacidad de resistencia le salvó y se impuso la misión de contarle al mundo su experiencia. Una caja de Pandora salvaje.
La incomprensión de quienes lo han leído con desconfiado desprecio ha servido para tildarlo de escritor menor, cuyo talento no estaba a la altura de sus denuncias. Pero lo cierto es que fue un retratista eficiente e hizo gala de una destreza narrativa ejemplar. "Uno de los resultados de la represión estalinista fue que, por primera vez en la Historia de Rusia, la intelectualidad llegó a conocer de verdad al pueblo". Tensando los hilos entre memoria y obra, entre biografía y obra, la casi ausencia de ficción dotan a estos flashbacks de un rigor y una legitimidad documental en la misma línea que "Archipiélago Gulag". Las dos historias fueron publicadas en revistas moscovitas hace más de cuatro décadas y pueden leerse como un díptico. 
Escrito con un lenguaje rudo, la narración fluye en varios planos temporales. Su topografía es perfecta. Sí bien, es cierto que en la segunda historia el ritmo se aplasta un poco, el bache no hace mella en el conjunto del libro. Gentes de distinto nivel social y educativo conforman la trama y entretejen ese tremendismo ruso. Todos los protagonistas son de carne y hueso y están a merced de instituciones despiadadas. Una profunda tristeza los invade. Tristeza por vivir bajo un régimen envilecido que reduce a las personas a números. Tristeza por tener poco o ningún control sobre su destino. Tristeza por el infierno que conducen los regímenes de partido único. 
"La casa de Matriona" -título del primer relato- es una ordalía entre el individuo y la sociedad. Marginalidad y violencia integran una dupla siniestra que sólo permite ser narrada alterando la linealidad. La acción se desarrolla en la Rusia profunda durante los años 50, con el aparato de persecución estalinista a pleno. Después de diez años de cárcel y exilio, Ignatich -alter ego de Solzhenitsyn- consigue empleo como maestro de matemáticas en una aldea remota. Se hospeda en casa de Matriona, una anciana que vive en la más abyecta pobreza. Dueña de una tolerancia y generosidad sin igual con sus allegados, la buena mujer es marginada y explotada por todos, y maltratada por la burocracia socialista. El bolchevismo fue indolente al sufrimiento humano. Su final es desgraciado.
"Incomprendida, abandonada incluso por su marido, había enterrado seis hijos, pero no su buen carácter; hermanas y cuñadas la tenían por una extraña, por ridícula, porque trabajaba como una tonta para los demás sin pedir nada a cambio, y a la hora de su muerte no había hecho acopio de enseres, sólo había tenido una cabra blancuzca, un gato paticojo, unos cuantos ficus.
Habíamos vivido todos junto a ella sin comprender que era precisamente ella la persona justa sin la cual, como en el dicho, no se tendría en pie la aldea.
Ni la ciudad.
Ni nuestra nación entera."

En el "Incidente en la estación de Kochetkova" la acción se sitúa en 1941. La Segunda Guerra Mundial sigue su curso y el invasor nazi ha llegado a Rusia. El protagonista es el joven teniente Zotov, un comunista convencido, quien pese a su deseo reiterado de pelear y ser útil al camarada Stalin, le asignan el control de un cruce de vías férreas. Allí sufrirá la falta de organización bélica, la corrupción del poder y el desdén de la burocracia militar hacia el pueblo soviético. Pero la guerra no deja a nadie incólume. La naturaleza, tampoco. “A diferencia de Matriona, Zotov pertenece a una generación a la que le han inculcado que piedad y bondad son conceptos indignos”, indica Fernández Vernet en el epílogo. 
El punto de vista ortodoxo estalla por su propio peso: el comunismo soviético, al que llamaré kafkiano sólo por ser benévola, no sólo fue la perversión de una idea grandiosa, sino también la sentencia de muerte para millones de personas.

La publicación causó una verdadera conmoción en Rusia. El 28 de enero de 1974 la Dirrección General de protección de secretos estatales en los medios impresos de la URSS probihió la difusión de todas las obras de Solzhenitsyn en el país.


PD I: He cambiado mi selección musical por la mala calidad de sonido del video No obstante quiero dejar su nombre e historia. Se llama Geechee Dan. Vive en la más absoluta indigencia y se ha hecho famoso en Internet por su talento para cantar soul. Dan, que emigró a Manhattan a los 18 años, sobrevive cantando en un banco de la estación de metro a cambio de unas pocas monedas. Canta tan bien que por momentos parece hacer playback. Todo un descubrimiento.


PD II: Otro de los grandes. Tom Waits es un músico, cantautor estadounidense, famoso por sus canciones inspiradas en escritores como Charles Bukowski. "Hold On" es uno de los temas de su álbum "Mule Variations".




30 comentarios:

  1. Qué curioso, hace unos días andaba buscando de este autor "Pabellón de cáncer", y ahora me lo encuentro aquí. Y no conocía este libro que nos traes. Me lo apunto. Y sí, eres benévola ;) (¡kafkiano!) :P

    Besos

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    1. Admito que es un tema duro, sin embargo te lo recomiendo. Transmitir no es fácil y esta lectura te recuerda el amplio rosario de emociones que tenemos, desde las más emotivas a las más kafkianas jeje.
      Espero te guste.
      Besos

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  2. La sobriedad de tu estupenda reseña hace presagiar la dureza de los relatos. Llevo anotado el título, Marybel, aunque ahora mismo creo que no estoy preparada para su lectura. Cuando me encuentre más fuerte, ni dudes que afrontaré su lectura.
    Un abrazo,

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    1. Estoy totalmente convencida de que los libros hay que leerlos cuando te llegan. Cada libro tiene su momento. Todo llegará.
      Un abrazo

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  3. Gracias Marybel por esta entrada, no conocía nada de este autor..
    ¡Un saludo y cuídate!

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    1. Gracias a ti por tu visita. Un placer. Un abrazo

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  4. Tampoco yo conocía al autor. Me lo apunto!!

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    1. Es un ibro escrito con mucha crudeza y sinceridad. Duro pero imprescindible.
      Un abrazo.

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  5. Hola Mary, de Solzhenitsyn solo he leído el primer circulo, pero me leí cuando era adolescente que ya no le recuerdo bien, pero sin duda es un autor que enriquece, muy buen post, impecable como de costumbre, Un abrazo enorme.

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    1. Gracias Ale. Este libro lo leí hace un par de años y me impactó. Hay que encontrar el momento ideal, ni estar demasiado susceptible ni muy apáticos. Es terrorífico cómo los que te gustan, lo malo es que es un terror real.
      Un fuerte abrazo.

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  6. Leyendo el análisis de este autor y su obra uno siente que debe blindar su pobre alma acostumbrada a temáticas menos crudas, porque muy posiblemente no salga bien librada tras la lectura. Parece de esos escritores que nos mueven el piso y gritan a nuestros oídos: "cero indiferencia". Me gustaría conocerlo. Hasta ahora no tenía noticias suyas. Saludos

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    1. Pues comentamos cuando lo hayas leído...Deseo que sea todo un descubrimiento y ya de paso te diré que es el autro de "Archipiélado Gulag" su obra más conocida.
      Un fuerte abrazo María Eugenia.

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  7. Un título más para la memoria de las atrocidades cometidas por los regímenes totalitarios de la época. Me lo apunto, a ver si lo consigo en la biblioteca para ir haciendo lo deberes.

    Un abrazo Marybel.

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    1. Jejeje qué guasa tienes!!!! Creo que se puede descargar jajaja
      Gracias Gonzalo por tu simpatía y colaboración.
      Un abrazo.

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  8. Sólo con leer la cita ya me atrae este autor que no conozco. Me parece muy interesante, me lo apunto (pero de los primeros de la lista, que si no quedará olvidado de los larga que es...).

    'Hold on' es mi favorita del 'Mule variations' sin ninguna duda.

    Bico!

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    1. Hola galeguiña!!! Pues lo dicho, espero compartas tus impresiones...
      "Hold on" es perfecta.
      Biquiños!!!

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  9. Siempre abriendo ventanas imprescindibles, Marybel. La frase de Alexander Solzhenitsyn que elegiste como epígrafe de la reseña no puede ser más emotiva ni más cierta.
    Quien no haya leído a este autor, tiene por delante todo un descubrimiento, ya lo creo.
    El cantante del metro, al que no conocía, es otro y grande. Tom Waitts sí forma parte de la banda sonora de mi vida, es un elemento único.
    Qué buen rato pasé, loca.
    Abrazo.

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    1. Me alegro que te haya gustado la nota musical y la reseña. Siempre es un placer tus visitas.
      Un abrazo muy grande ;)

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  10. Otro más que apunto, aunque el tema me altera el nervio... y no es cuestión de ingresar en el frenopático jajajaja
    Un saludo.

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    1. Jejeje pues éste lo borras de la lista!!!
      Un abrazote ;)

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  11. ... Pues Yo tuve el desatino de comenzar en mi adolescencia con los densos mamotretos de Archipiélago Gulag... jovenes idealistas de izquierda como eramos, ese torrente de "desviaciones ideológicas" je je... como le llamábamos entónces, que describe Solzhenitsyn nos abrumaron. Recuerdo que la mayoria de mis amigos lo denostaron, otros abandonaron la lectura
    aburridos y la mayoria lo condenó por "disciplina partidaria". Para mi en cambió que ya había leido La Cortina de Hierro de Igor Gouzenko y Oscuridad a Mediodia de Arthur Koestler (libros de mi padre) como inadvertido entrenamiento me hipnotizó.
    Curiosamente lo siguiente que leí fue una obra pequeña pero no menos poderosa Un día en la vida de Ivan Denísovich donde narra la cíclica odisea de sobrevivir y preservar la cordura en la cotideaneidad del Gulag.
    Pabellón de Cancerosos (el título con el que se editó en Argentina) es una obra particular. La descripción de las miserias cotidianas que describe, las decepciones reiteradas por la conducta vergonzosa de sus compañeros de infortunio y las sorpresas que le dan día a día los jovenes enfermeros y soldados productos típicos de la educación soviética van tramando
    el relato. Y que puedo de decir de tu reseña Marybel? Que está perfecta!!!

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    1. Vaya, mi enhorabuena, tienes un buen curriculum de lectura rusa!!! Para gustos colores. Gore Vidal, en su momento, dijo lo siguiente de Alexander: “Solzhenitsyn es un mal novelista y un estúpido. Una combinación perfecta para alcanzar un éxito enorme en Estados Unidos”. Nabokov también le tachó de un escritor menor...yo pienso que Solzhenitsyn tenía una virtuosa destreza para trazar caracteres, un gran bagaje cultural y un extraordinario talento para hurgar en la relación entre el poder y el hombre.
      Te invito a leer estas dos novelas cortas.
      Muchas gracias Eduardo. Un abrazo!!

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  12. Hubo un gran sueño por crear un mundo nuevo, más justo, considerado y eficiente, luchando hombro con hombro contra la miseria y la crueldad, en este caso hacia los campesinos rusos. La coyuntura dantesca de las dos guerras mundiales, el liderazgo siniestro del Stalin, convirtieron la gracia de haber sobrevivido en algo extraño e irreconocible, la guerra no deja paraísos ni seres felices, la diferencia radica en que la mayoría no está en el poder. Impecable la cita Solzhenitsyn.
    La reseña como siempre, excelente. Abrazos Scaret C

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    1. Muchísimas gracias Scarlet C. Solzhenitsin tuvo la mala suerte de vivir los horrores de la guerra, del Gulag y de la vileza del régimen soviético. Sacó coraje, para contar la verdad de lo que allí estaba sucediendo, a pesar de la displicencia de muchos intelectuales coetáneos...lo dicho, mala suerte!!
      Un fuerte abrazo

      Un abrazo.

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  13. Nunca he leído nada de Solzhenitsyn a pesar de lo mucho que he oído hablar de él y de su obra, así como de sus problemas de disidencia con el régimen soviético que le llevaron al exilio.
    Tendré que anotar esta reseña tuya para al fin poder descubrir su obra de primera mano, ya que me parece muy interesante a tenor de lo que cuentas.
    Sobre la música, a Tom Waitts bien que lo conozco, aunque al cantante del metro no, y es una pena que tenga que sobrevivir de esa manera. En esta vida o se nace con estrella o se nace estrellado, no hay otra.

    Besos, preciosa, y comparto con mucho gusto!!!

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    1. Son lecturas testimoniales o sea, durísimas. De alguna manera hay que estar psicológicamente preparados para enfrentarse a este tipo de narraciones. Desde luego de gran valor histórico.
      Y sí, no se entiende que alguien sin muchas cualidades esté en las listas de venta y una voz como la de Geechee Dan malviviendo en los suburbios de Nueva York...c'est la vie!!!
      Abrazos Mayte :)

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  14. No lo conocía, lo presiento duro. Lo apunto para más adelante pues ahora mismo tengo poco tiempo para leer. En "Voces de Chernóbil" de Svetlana Alexiévich se comentaba mucho sobre el fatalismo de la sociedad rusa y me he quedado con ganas de indagar más en ello, pues no he leído muchos libros que la retraten con realidad.
    Gracias por la recomendación.

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    1. Cada lector encuentra el momento idóneo para sus libros. Es la única manera de hacerlo tuyo. Espero encuentres ese momento mágico con Solzhenitsyn.
      Un fortísimo abrazo Lorena y gracias por tu presencia en el blog :))

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