“El arte es verdad y la verdad es dolor. Por esta razón, en el arte tiene que haber sangre”. La bella mentirosa
En el conjunto de la filmografía del brillante e incomprendido Jacques Rivette, "La bella mentirosa" sigue siendo, a mi juicio, una de sus películas más cautivantes e interesantes.
Inscribiéndose en un discurso cinematográfico propio, Rivette adopta del relato breve de Balzac "La obra maestra desconocida" el juego de la ficción dentro de la ficción para reflexionar sobre el enigmático proceso de la creación artística en un metraje que ronda casi las cuatro horas.
La pintura ya había sido representada en el cine bajo diferentes ópticas, bien fuese a través de biografías de pintores, bien por la imitación visual de pinturas célebres, o ambas a la vez. En esta ocasión, muestra el conflicto psicológico de un pintor empeñado en crear una obra suprema para entregársela a la Posteridad.
La acción se desarrolla en La Provence (Francia), lugar de resonancias antiguas. Allí vive Edouard Frenhover -pseudónimo de Bernard Dufour- un hombre hosco y prestigioso pintor, quien hace diez años tuvo que renunciar a su vida artística, cuando su mujer era su modelo, para salvar su matrimonio. Atormentado entre la necesidad de expresarse y el deseo de silencio, el lienzo vuelve a convertirse en una obsesión cuando, conoce a Marianne...
Hermosa "La belle noiseuese". Incomensurable Michel Piccoli en la reconstrucción del pintor quien tras años de inactividad artística, decide concluir su obra posiblemente como único reducto que justifique su existencia. Y Marianne -la sensual Emmanuelle Béart- quien se convierte en ese plus de motivación que necesita para abandonar su letargo, acaba fragmentándose en un montón de desconcertantes imágenes eróticas y nos atrapa en un laberinto infinito de emociones. Una desnudez, que despojada de la intensidad que le confiere la sexualidad parece adormecerse en las formas del cuerpo sin poner de relieve nada más que su sumisión. También Jane Birkin, la esposa. Todos ellos sustentan unos personajes con unas interpretaciones admirables, cómplices y entregados al guión de Rivette.
El cine del antiguo redactor jefe del Cahiers du cinema no es fácil. Jamás se posiciona ante la actitud de sus personajes. Tampoco hay mucha acción ni demasiadas pinceladas de humor. Tan sólo hay cine. De hecho, el argumento cuasi resulta mínimo; un pintor pinta un desnudo y el director nos sumerge en esa retina obsesiva extrapolado al lenguaje cinematográfico. De ahí que la caracterización de los personajes, sus diálogos, sus gestos y hasta el más mínimo detalle de su comportamiento sean una parte esencial del filme. La relación que se establece entre el pintor y la modelo es la relación que se establece entre el arte y la vida. La dedicación, el tiempo empleado intentando inmortalizarla, acaban produciendo un cuadro que absorbe parte de su alma.
Frenhofer convierte a Marianne en una idea, en un concepto escrutando cada centímetro de su piel, cada poro, cada curva hasta, como decía Balzac, "la intimidad de la forma".
La incertidumbre, la frustración y la tristeza del sueño se transforma en barrotes que acaba convirtiéndose en el verdadero tema de fondo. El pintor se entrega con una actitud tan febril a su obra, que pondrá al autor en los límites de su propia representación; unos límites que son idénticos a los que guían a Rivette a la hora de concebir su cine. ¿Superará esos límites? o cómo se cuestionaba Cezanne ¿Será el arte, en efecto, un sacerdocio que exigiría hombres puros?. ¿Realmente es tan fiel con su obra o la volverá a abandonar?.
Contra todo pronóstico, la película cierra muchas de las dudas que plantea; su mayor victoria es precisamente su mayor fracaso.
La delicadeza de la puesta en escena, su complejidad conceptual y la fuerza de algunas de sus escenas hacen de "La bella mentirosa" una película que, si bien en un principio puede resultar poco impresionante, madura lentamente en el interior del espectador y deja al final un regusto amargo y hermoso.
Para enamorados de la Nouvelle Vague.
Frenhofer convierte a Marianne en una idea, en un concepto escrutando cada centímetro de su piel, cada poro, cada curva hasta, como decía Balzac, "la intimidad de la forma".
"No son tus pechos o tus nalgas lo que me importa, sino sacarte de tu cuerpo, de la carcasa"Atmósfera claustrofóbica y unos planos que transitan distintos momentos emocionales, narrados mediante una estructura que, lo mismo que sus personajes, revelan su carácter introspectivo, poético y sexual. Suficiente para mantener nuestra curiosidad.
La incertidumbre, la frustración y la tristeza del sueño se transforma en barrotes que acaba convirtiéndose en el verdadero tema de fondo. El pintor se entrega con una actitud tan febril a su obra, que pondrá al autor en los límites de su propia representación; unos límites que son idénticos a los que guían a Rivette a la hora de concebir su cine. ¿Superará esos límites? o cómo se cuestionaba Cezanne ¿Será el arte, en efecto, un sacerdocio que exigiría hombres puros?. ¿Realmente es tan fiel con su obra o la volverá a abandonar?.
Contra todo pronóstico, la película cierra muchas de las dudas que plantea; su mayor victoria es precisamente su mayor fracaso.
La delicadeza de la puesta en escena, su complejidad conceptual y la fuerza de algunas de sus escenas hacen de "La bella mentirosa" una película que, si bien en un principio puede resultar poco impresionante, madura lentamente en el interior del espectador y deja al final un regusto amargo y hermoso.
Para enamorados de la Nouvelle Vague.
Título original: La belle noiseuse/ País: Francia/ Año: 1991/ Director: Jacques Rivette/ Guión: Pascal Bonitzer, Christine Laurent, Jacques Rivette/ Intérpretes: Michel Piccoli, Jane Birkin, Emmanuelle Béart, David Bursztein, Marienne Denicourt, Gilles Arbona/ Música: Igor Stravinsky/ Fotografía: William Lubtchansky/ Duración: 229 minutos/ Premios: Gran Premio del Jurado del Festival de Cannes, Premios César: 5 nominaciones incluyendo a Mejor Pelicula.




Lamentablemente mi conocimiento del cine francés es muy pequeño, no vi esta película pero me parece muy buena tu reseña.
ResponderEliminarGracias Mirta, siempre un placer tu presencia.
EliminarUn abrazo!!
El ritmo de Rivette es bastante parsimonioso, lo que no todos están dispuestos a perdonar, incluso para los incondicionales de la nouvelle vague. Ésta en concreto no la he visto, pero hasta el momento Rivette nunca me ha desilusionado (aunque me entusiasme más Truffaut, por ejemplo).
ResponderEliminarDe todos los integrantes de la Nouvelle Vague, Ignorado Rivette fue el que estuvo más abierto a las evoluciones artísticas de su época y él que más se implicó con ellas. Uno de los principales problemas de ese malditismo fue sin duda, la larga duración de la mayoría de sus proyectos. En este caso, la versión original dura cuatro horas, pero existe otra más acorde a los cánones comerciales (dos horas).
EliminarYo tampoco he visto esta película, Marybel, pero por lo general, este tipo de cine al que se denomina " cine arte" no decepciona, así como nunca decepcionan tus reseñas. Excelente trabajo.
ResponderEliminarUn abrazo.
Fer
A mí personalmente me atrae bastante este tipo de filmografía. Gracias por tus amables palabras.
EliminarUn abrazo.
Tampoco la he visto Mary, pero la manera exquisita de presentar a esta película y a su director me impulsan a buscarla y verla, ya te contaré cuando la vea. Una película francesa que me gustó mucho fue De rouille et d'os (De oxido y hueso) de Jacques Audiard, seguro que ya te la viste, bueno si no, te la recomiendo, abrazos y feliz domingo :))
ResponderEliminarNo vi la película que nombras; sé cuál me dices pero por motivos que no recuerdo, al final se me pasó. La buscaré.
EliminarNos comentaremos nuestras impresiones.
Un fuerte abrazo.
Ups, no conocía a Jacques Rivette, aunque confieso (con la boca pequeña) que mi relación con el cine francés es de amor-odio sin términos medios, adoro algunas películas francesas pero la mayoría me... me... bueno, que no conecto. Intentaré buscar algo de Rivette para ver si le comprendo o no ;)
ResponderEliminarGracias y un beso!
Posiblemente Rivette, sea de los integrantes de la Nouvelle vague el menos conocido en España. Jejeje dale una oportunidad y reconciliate con el cine francés!!
EliminarGracias a ti. Un beso.
¡Qué gran película! Pocas como ésta han abordado con tanta lucidez e intensidad el proceso creativo del artista, el arte por encima de la vida, la necesidad imperiosa que experimenta un pintor enfrascado en su lienzo: nada más importa, sólo ese cuadro. La cinta de Jacques Rivette tiene la cadencia justa, la intensidad adecuada, no le sobra ni le falta ni un fotograma y se beneficia de dos actores entregados, convincentes, creando un mundo propio en el estudio del pintor: la modelo que toma conciencia de que ella también tendrá que entregarse totalmente, de que si es importante la habilidad del artista, no lo es menos la inspiración que le debe provocar. Genial Rivette.
ResponderEliminarSaludos.
Ciertamente, Rivette ha conseguido hacer una obra absoluta con un ser maravilloso formado por la suma de Jacques Rivette, director, Michel Piccoli, actor y Bernard Dufour, pintor. Magistral!!
EliminarGracias
Un abrazo.
Hola Marybel,estoy maravillada,que tinta tan atractiva tienes de llevarnos a las obras sean escritas o fílmicas y es que esa parte interna y muchas veces sufrida del pintor o quienes amamos el arte llegamos a tener momentos de intensidad,una intensidad que te arrasa,magnificas obras,el filme y tu reseña,besitos mi querida amiga :)
ResponderEliminarSinceramente creo que con esta película, Rivette se ha superado a si mismo y ha hecho una auténtica obra maestra.
EliminarEspero te cause el mismo entusiasmo que a mí.
Un fuerte abrazo Mari:))
No tengo claro que la vaya a disfrutar, Marybel, pero lo que es indudable es la manera tan atractiva e hipnótica con la que consigues enredarnos en tu sugerente reseña...
ResponderEliminarBesines,
Gracias Carmen!! Me alegra que te gustara.
EliminarUn fuerte abrazo.
gracias por ponerme deberes
ResponderEliminarJejeje pues ya me estás pasando un informe...
EliminarAdoro esta película y a Michel Piccoli. El cine francés en general me atrae mucho y la Nouvelle Vague más.
ResponderEliminarMe ha encantado la reseña. Un saludo!
Interpreta Piccoli con una facilidad tan asombrosa que parece no hacer nada haciéndolo todo. Verdaderamente es un grande de la pantalla.
EliminarUn fuerte abrazo
Cuando leí el nombre de Emmanuelle Báart recordé que ya llevo tiempo sin ver cine fraces. Aquí Hollywood nos tiene invadidos. Cine europeo en la Cineteca Nacional con las muestras y foros o semanas dedicadas a cinematografías específicas o en la cartelera cotidiana. También en algunos de las denominadas salas de arte.
ResponderEliminarEl asunto es que se antoja mucho el filme a pesar de las, casi, cuatro horas; pero después de ver “EL color de la cereza” de Abbas Kiarostami, la verdad que cualquier buen filme, por largo que sea, se disfruta. Y lo digo porque fue una experiencia particular cuando me enfrente a este cineasta que terminó gustándome mucho.
Jajajaja sé que me salgo del tema pero usted mi bella amiga es la responsable porque su reseña es tan buena que por eso me da por los choros mareadores, jajaja.
Un beso y prometo verla.
Posdata: ya que estamos ebn el cine francés a ver si un día reseñas a Francois Ozon, me parece un excelbte cineasta en las películas que le he visto,.
Tienes permiso para esplayarte todo lo que quieras.
EliminarBuen gusto Gonzalo. Kiarostami es un exquisito demiurgo que ostenta el mérito de haber creado un cosmos singularísimo. Y ciertamente le dedicaré algún post a él y a Ozon (bajo tu petición jejeje).
Te agradezco tu colaboración en el blog.
Un fuerte abrazo.
PD: por cierto también te recomiendo "Copia certificada" (Abbas Kiarostami)
Es muy difícil que vea esa película, ya no me da la concentración para una de cuatro horas... El cine francés no me apasiona en general, pero te soy sincera, vine a leer porque me gusta mucho la claridad y la dedicación que ponés en tus reseñas.
ResponderEliminarCasi como si hubiera visto la peli.
Besos, Marybel.
Me conformo con tu lectura jejeje más te repito lo que dije más arriba, circula una versión abreviada (dos horas), revisada por el propio Rivette, que no he tenido el gusto de ver. La versión original no resulta cansina a pesar de su excesiva duración.
EliminarUn placer tenerte como lectora. Un abrazo.
Me gusta el cine francés y el cine de autor. Sin embargo no conozco esta obra. Por tu reseña, impecable y profunda aprendo a vivir la cinta con expectación. Me encantaría verla y vivir esta experiencia en carne propia. Un lujo leerte. Gracias por ser tan apasionada escritora
ResponderEliminarA mí también me gustaría ser la musa de alguien jajaja.
EliminarGracias a tí por pasarte por aquí.
Abrazos de una apasionada :)
Esta cinta la he visto hace ya muchos años, Marybel, porque el cine francés me encanta, sobre todo la nouvelle vague (en general todo el cine, pues soy bastante cinéfila). Además, tanto Piccoli como Bëart me gustan, y Rivette lo mismo, él, Godard y Chabrol, siempre me han gustado mucho. Y aquí también pude ver a Jane Birkin haciendo demujer de Michel Piccoli. Una película preciosa que también recomiendo. Yo la visioné entonces en Canal+, pero mira, ahora me gustaría volver a verla, miraré si la hay por ahí para descargar, aunque cuando no son nuevas son difíciles de encontrar.
ResponderEliminarComparto tu recomendación y stupenda crítica. Besos y disfruta mucho del finde.
Me la busco ya
Pero ya mismo!!! jajaja. Busca la versión extendida, es rica en detalles y te sumerge en todo ese proceso creativo que era lo que Rivette pretendía. Un fuerte abrazo de otra admiradora de la Nouvelle Vague.
EliminarA arte é um mundo à parte....
ResponderEliminarCom sangue e pudins
Um mundo, para o qual somos, cuidadosamente, levados pelas mão do artista...
Seja pelos caminhos de qualquer tipo de arte.
a arte é simplesmente cativante.
"Bem aventurados, os que tem a sensibilidade de conduzir ou de serem conduzidos"
Abraço
Pues sí, dichosos!! El arte es la plenitud de la eficacia. decía Gabriel Zaid.
EliminarGracias por tu visita .
Un abrazo
Gracias por esta magnífica reseña. No he visto este película, pero es seguro que en algún momento lo haremos. Mi hija pequeña está terminando su carrera de Conservación y Restauración de bienes culturales, y cuando lea tu reseña querrá ver la película. Muchas gracias, Marybel. Besos y que disfrutes de un ¡feliz puente! ;-))
ResponderEliminarA ti, por tu presencia en el blog. Deseo que a ambas os satisfaga tanto como a mí.
EliminarUn fortísimo abrazo.
Feliz puente.
Aún sin ver la película es un placer leer tu análisis y comentario al respecto. No estoy familiarizada con el cine francés y por tanto no puedo opinar ni hacer comparativas, pero lo cierto es que consigues con tu enfoque que me surjan ganas de ver la película y recrearme en los detalles que mencionas. Muchas gracias por esta estupenda reseña, Marybel :))
ResponderEliminarUn abrazo!!
La película es muy buena, y yo una apasionada jejeje. Cuando algo me gusta mucho...
EliminarMuchas gracias Julia por tu tiempo y colaboración.
Un fortísimo abrazo desde Galicia.
Inmejorable reseña. Se antoja ver la película. Leyendo la problemática del artista, recordé aquella frase de Nietzche: "No aspiro a la felicidad. Aspiro a mi obra". Felicidades Maribel.
ResponderEliminarPero también que el dominio del arte era un engaño. Muchas gracias José Luis. Espero que sea de tu agrado.
EliminarUn saludo