"El país que no conoce su pasado está condenado a repetirlo"
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| Portada "Relatos de Kolimá" Ed. Minúscula |
En nombre de la dignidad humana y de la Rusia eterna, Varlam Shalámov reveló y denunció la verdadera idiosincrasia del bolchevismo llevado hasta las últimas consecuencias. Toda aproximación a esa espeluznante degollina resulta, por ende, interesante y todo lo que escribió fue con material de primera mano.
Shalámov tuvo la desgracia de caer en las garras del estalinismo por el simple hecho de tomarse en serio el ideario comunista y exigir el cumplimiento de las leyes revolucionarias, sistemáticamente conculcadas por el régimen. Fue denostado, denigrado, insultado por todas las versiones del régimen soviético e incluso cuando fue rehabilitado en la época del deshielo no se le permitió ni escribir ni publicar.
Después de su publicación clandestina en Europa en 1978, no hubo más excusas para defender el sistema soviético. El mundo entero descubría la magnitud de su sistema concentracionario y cómo se había aniquilado a decenas de millones de víctimas. Una implacable diatriba contra el comunismo que se convertiría en una de las más trágicas y grandiosas epopeyas del siglo XX. Con sobriedad y precisión filosa, Shalámov cinceló un sobrecogedor testimonio de su calvario en el Gulag soviético (Dirección General de Campos de Trabajo). Sufrió 17 años de encierro.
"Relatos de Kolimá" es el primer volumen de una hexalogía ambientados en los campos de concentración soviéticos de Kolimá. La obra consta de 33 relatos breves muy variados en cuanto a extensión, asunto y tratamiento. A veces protagonista, otras testigo, Shalámov detalla la difícil vida en los barracones; las largas jornadas de penosas tareas bajo un clima extremo, las heridas que se infligían los presos para estar de baja y tener algo más de comida o el desprecio de los carceleros. También tifus y escorbuto. Estamos hablando de un entorno en el que se desenterraban a los cadáveres para quitarles la ropa, los escupitajos se congelaban en el aire y donde el instinto de supervivencia muchas veces, sucumbía ante un cerril deseo suicida. Por principio de empatía es absolutamente imposible no encogerse.
"El comisionado me examina. Mi chaquetón hecho jirones, la chaqueta mugrienta y sin botones, que deja al descubierto un cuerpo sucio marcado por las llagas de las picaduras de los piojos; las tiras de trapo que me cubren los dedos de las manos, el calzado de esparto en los pies, esparto a sesenta grados bajo cero, los ojos inflamados del hambre, los huesos que asoman por todas partes…"
Pero sobrevivió, pues aun en el infierno ocurren algunos milagros. En medio de esa orfandad tan absoluta, en medio de esa desolación, la vida resistió al horror. Gracias a Dios, ya es historia.
PD: Al final de su vida Shalámov, presionado por el régimen, se retractó de esos relatos y murió sordo y ciego en 1978 en un hospicio psiquiátrico de Moscú. Se dice que en sus últimos años guardaba siempre un mendrugo de pan duro debajo de la almohada. Sus relatos no aparecieron en Rusia hasta 1987.

¡¡Hola!!
ResponderEliminarTe he descubierto por Google +, desde ahora te sigo y te invito a mi blog.
http://deseolibros.blogspot.com.es/
Besos.
Hola Susana y gracias. Nos leemos. Besos.
EliminarSiempre un deleite leer tus comentarios sobre libros de los que no había escuchado y son para mi un descubrimiento, saludos Marybel
ResponderEliminarGracias Alejandra. Un abrazo.
EliminarEsta reseña me ha hecho recordar una película basada en hechos reales. De esa época de apogeo del socialismo en la Unión Soviética, en la que las personas se alineaban con el pensamiento socialista para garantizar su vida. "El circulo de Poder" (1991) dirigida por Andrey Konchalovskiy.
ResponderEliminarUn placer, como siempre, tus maravillosas reseñas.
Abrazo Marybel.
Pues la anoto. Esa no la vi.
EliminarMuchas gracias, créeme es un placer tu paso por mi blog.
Un fuete abrazo.
Me has acercado un autor y una obra totalmente desconocidos para mí, Marybel. Impresionante la reseña... y la postdata.
ResponderEliminarUn abrazo,
Por cierto, animada en gran medida por tu reseña estamos organizando un Club de lectura sobre El amante. Gracias.
Carmen, viniendo de alguien como tú, que tiene tantos seguidores y que reseña como sólo tú sabes, es el mejor cumplido que podrías haberme hecho. No puedo sino remitirte mis mas sinceros agradecimientos. Un fuerte abrazo
EliminarQue estampas tan llenas de luz por un lado y tan tristes por otro, la reseña estupenda Marybel, esos relatos deben arrojan mucha luz de un testigo que sobrevivió a las barbaridades del régimen de la Unión Soviética; y la posdata nos da la nota del polo opuesto, qué manera más dramática y triste de acabar después de sobrevivir al Gulag.
ResponderEliminar"Se dice que en sus últimos años guardaba siempre un mendrugo de pan duro debajo de la almohada"
Gracias Marybel, siempre es una delicia y una envidia leerte, jajaja. Un abrazo.
Contar pide memoria. Shalamov hace literatura con mayúscula y lo hace a través del horror. La verdad es que el libro es impresionante.
EliminarLa delicia es mía tenerte de lector. Un abrazo.
Excelente reseña. Felicitaciones por el excelente trabajo realizado.
ResponderEliminarGracias a ti Mirta. Un fortísimo abrazo
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